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sábado, 4 de julio de 2020

Quien se inclina ante Jesús no puede y no debe postrarse ante ningún poder terreno, por más fuerte que sea.


QUIEN SE INCLINA ANTE JESÚS NO PUEDE Y NO DEBE POSTRARSE ANTE NINGÚN PODER TERRENO, POR MÁS FUERTE QUE SEA.
Por Benedicto XVI. Dominus Est.

La Eucaristía no puede ser nunca un hecho privado, reservado a personas escogidas según afinidades o amistad. La Eucaristía es un culto público, que no tiene nada de esotérico, de exclusivo.

Ser cristianos quiere decir reunirse desde todas las partes para estar en la presencia del único Señor y ser uno en Él y con Él.

Arrodillarse en adoración ante el Señor. Adorar al Dios de Jesucristo, que se hizo pan partido por amor, es el remedio más válido y radical contra las idolatrías de ayer y hoy. Arrodillarse ante la Eucaristía es una profesión de libertad.

Quien se inclina ante Jesús no puede y no debe postrarse ante ningún poder terreno, por más fuerte que sea. Los cristianos sólo nos arrodillamos ante Dios, ante el Santísimo Sacramento.

Queridos hermanos y hermanas:

Después del tiempo fuerte del año litúrgico, que, centrándose en la Pascua se prolonga durante tres meses —primero los cuarenta días de la Cuaresma y luego los cincuenta días del Tiempo pascual—, la liturgia nos hace celebrar tres fiestas que tienen un carácter “sintético”: la Santísima Trinidad, el Corpus Christi y, por último, el Sagrado Corazón de Jesús.

¿Cuál es el significado específico de la solemnidad de hoy, del Cuerpo y la Sangre de Cristo? Nos lo manifiesta la celebración misma que estamos realizando, con el desarrollo de sus gestos fundamentales: ante todo, nos hemos reunido alrededor del altar del Señor para estar juntos en su presencia; luego, tendrá lugar la procesión, es decir, caminar con el Señor; y, por último, arrodillarse ante el Señor, la adoración, que comienza ya en la misa y acompaña toda la procesión, pero que culmina en el momento final de la bendición eucarística, cuando todos nos postremos ante Aquel que se inclinó hasta nosotros y dio la vida por nosotros. Reflexionemos brevemente sobre estas tres actitudes para que sean realmente expresión de nuestra fe y de nuestra vida.

Así pues, el primer acto es el de reunirse en la presencia del Señor. Es lo que antiguamente se llamaba “statio“. Imaginemos por un momento que en toda Roma sólo existiera este altar, y que se invitara a todos los cristianos de la ciudad a reunirse aquí para celebrar al Salvador, muerto y resucitado. Esto nos permite hacernos una idea de los orígenes de la celebración eucarística, en Roma y en otras muchas ciudades a las que llegaba el mensaje evangélico: en cada Iglesia particular había un solo obispo y en torno a él, en torno a la Eucaristía celebrada por él, se constituía la comunidad, única, pues era uno solo el Cáliz bendecido y era uno solo el Pan partido, como hemos escuchado en las palabras del apóstol san Pablo en la segunda lectura (cf. 1 Co 10, 16-17).

Viene a la mente otra famosa expresión de San Pablo:

“Ya no hay judío ni griego; ni esclavo ni libre; ni hombre ni mujer, ya que todos vosotros sois uno en Cristo Jesús” (Ga 3, 28). “Todos vosotros sois uno”.

En estas palabras se percibe la verdad y la fuerza de la revolución cristiana, la revolución más profunda de la historia humana, que se experimenta precisamente alrededor de la Eucaristía: aquí se reúnen, en la presencia del Señor, personas de edad, sexo, condición social e ideas políticas diferentes.

La Eucaristía no puede ser nunca un hecho privado, reservado a personas escogidas según afinidades o amistad. La Eucaristía es un culto público, que no tiene nada de esotérico, de exclusivo. Nosotros, esta tarde, no hemos elegido con quién queríamos reunirnos; hemos venido y nos encontramos unos junto a otros, unidos por la fe y llamados a convertirnos en un único cuerpo, compartiendo el único Pan que es Cristo. Estamos unidos más allá de nuestras diferencias de nacionalidad, de profesión, de clase social, de ideas políticas: nos abrimos los unos a los otros para convertirnos en una sola cosa a partir de Él.

Esta ha sido, desde los inicios, la característica del cristianismo, realizada visiblemente alrededor de la Eucaristía, y es necesario velar siempre para que las tentaciones del particularismo, aunque sea de buena fe, no vayan de hecho en sentido opuesto.

Por tanto, el Corpus Christi ante todo nos recuerda que ser cristianos quiere decir reunirse desde todas las partes para estar en la presencia del único Señor y ser uno en Él y con Él.

El segundo aspecto constitutivo es caminar con el Señor. Es la realidad manifestada por la procesión, que viviremos juntos después de la santa misa, como su prolongación natural, avanzando tras Aquel que es el Camino. Con el don de sí mismo en la Eucaristía, el Señor Jesús nos libra de nuestras “parálisis”, nos levanta y nos hace “pro-cedere“, es decir, nos hace dar un paso adelante, y luego otro, y de este modo nos pone en camino, con la fuerza de este Pan de la vida. Como le sucedió al profeta Elías, que se había refugiado en el desierto por miedo a sus enemigos, y había decidido dejarse morir (cf. 1 R 19, 1-4). Pero Dios lo despertó y le puso a su lado una torta recién cocida: “Levántate y come —le dijo—, porque el camino es demasiado largo para ti” (1 R 19, 5. 7).

La procesión del Corpus Christi nos enseña que la Eucaristía nos quiere librar de todo abatimiento y desconsuelo, quiere volver a levantarnos para que podamos reanudar el camino con la fuerza que Dios nos da mediante Jesucristo. Es la experiencia del pueblo de Israel en el éxodo de Egipto, la larga peregrinación a través del desierto, de la que nos ha hablado la primera lectura. Una experiencia que para Israel es constitutiva, pero que resulta ejemplar para toda la humanidad.

De hecho, la expresión “no sólo de pan vive el hombre, sino que el hombre vive de todo lo que sale de la boca del Señor” (Dt 8, 3) es una afirmación universal, que se refiere a todo hombre en cuanto hombre. Cada uno puede hallar su propio camino, si se encuentra con Aquel que es Palabra y Pan de vida, y se deja guiar por su amigable presencia. Sin el Dios-con-nosotros, el Dios cercano, ¿Cómo podemos afrontar la peregrinación de la existencia, ya sea individualmente ya sea como sociedad y familia de los pueblos?

La Eucaristía es el sacramento del Dios que no nos deja solos en el camino, sino que nos acompaña y nos indica la dirección. En efecto, no basta avanzar; es necesario ver hacia dónde vamos. No basta el “progreso”, si no hay criterios de referencia. Más aún, si nos salimos del camino, corremos el riesgo de caer en un precipicio, o de alejarnos más rápidamente de la meta. Dios nos ha creado libres, pero no nos ha dejado solos: se ha hecho él mismo “camino” y ha venido a caminar juntamente con nosotros a fin de que nuestra libertad tenga el criterio para discernir la senda correcta y recorrerla.

Al llegar a este punto, no se puede menos de pensar en el inicio del “Decálogo”, los diez mandamientos, donde está escrito:

“Yo, el Señor, soy tu Dios, que te he sacado del país de Egipto, de la casa de servidumbre. No habrá para ti otros dioses delante de mí”(Ex20, 2-3).

Aquí encontramos el tercer elemento constitutivo del Corpus Christi: arrodillarse en adoración ante el Señor. Adorar al Dios de Jesucristo, que se hizo pan partido por amor, es el remedio más válido y radical contra las idolatrías de ayer y hoy.

Arrodillarse ante la Eucaristía es una profesión de libertad: quien se inclina ante Jesús no puede y no debe postrarse ante ningún poder terreno, por más fuerte que sea.

Los cristianos sólo nos arrodillamos ante Dios, ante el Santísimo Sacramento, porque sabemos y creemos que en él está presente el único Dios verdadero, que ha creado el mundo y lo ha amado hasta el punto de entregar a su Hijo único (cf. Jn 3, 16).

Nos postramos ante Dios que primero se ha inclinado hacia el hombre, como buen Samaritano, para socorrerlo y devolverle la vida, y se ha arrodillado ante nosotros para lavar nuestros pies sucios. Adorar el Cuerpo de Cristo quiere decir creer que allí, en ese pedazo de pan, se encuentra realmente Cristo, el cual da verdaderamente sentido a la vida, al inmenso universo y a la criatura más pequeña, a toda la historia humana y a la existencia más breve. La adoración es oración que prolonga la celebración y la comunión eucarística; en ella el alma sigue alimentándose: se alimenta de amor, de verdad, de paz; se alimenta de esperanza, pues Aquel ante el cual nos postramos no nos juzga, no nos aplasta, sino que nos libera y nos transforma.

Por eso, reunirnos, caminar, adorar, nos llena de alegría. Haciendo nuestra la actitud de adoración de María, a la que recordamos de modo especial en este mes de mayo, oramos por nosotros y por todos; oramos por todas las personas que viven en esta ciudad, para que te conozcan a ti, Padre, y al que enviaste, Jesucristo, a fin de tener así la vida en abundancia. Amén.

Benedicto XVI

Atrio de la Basílica de San Juan de Letrán

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martes, 16 de junio de 2020

¡Por Cristo, con él y en él! ¿Quién debe decir esas palabras en misa?


¡POR CRISTO, CON ÉL Y EN ÉL! ¿QUIÉN DEBE DECIR ESAS PALABRAS EN MISA?

La manera de celebrar la misa no sale de lo que a cada sacerdote se le ocurra. Hay unos criterios básicos que son necesarios cumplirlos a cabalidad.

Tal vez has participado de alguna Santa Misa en la que has presenciado que la comunidad, espontáneamente, y cuando se termina la Plegaria eucarística, se une en oración al Sacerdote celebrante y pronuncian las palabras "Por Cristo, con Él y en Él, a Ti, Dios Padre omnipotente, en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos. Amén"

En otros casos, ha sido el Sacerdote mismo quien anima a la comunidad a DECIR JUNTOS esas Doxología; pero realmente, ¿Quién debe decir estas palabras? ¿Únicamente el Sacerdote? ¿La comunidad y el sacerdote?

Para responder a esta pregunta, nos dirigimos a una respuesta dada por Fray Nelson Medina, Sacerdote predicador de la Orden de los Dominicos, en la que explica el uso correcto de esta Doxología durante la celebración de la Santa Misa


Forma correcta de celebrar Misa

La manera de celebrar la misa no sale de lo que a cada sacerdote se le ocurra. Hay unos criterios básicos que son necesarios porque ni el sacerdote ni ninguna comunidad particular pueden considerarse "dueños" de la Misa.

La "manera de celebrar" la indican los misales que se usan en las parroquias e iglesias a través de un documento que se llama la "Instrucción general del Misal Romano," usualmente abreviado IGMR, que todos puede consultar haciendo Clic aquí

El numero 151 de la IGMR dice textualmente:

"Después de la consagración, habiendo dicho el sacerdote: Este es el Sacramento de nuestra fe, el pueblo dice la aclamación, empleando una de las fórmulas determinadas. Al final de la Plegaria Eucarística, el sacerdote, toma la patena con la Hostia y el cáliz, los eleva simultáneamente y pronuncia la doxología él solo: Por Cristo, con Él y en Él. Al fin el pueblo aclama: Amén. En seguida, el sacerdote coloca la patena y el cáliz sobre el corporal"
No hay entonces margen de duda: esas palabras ha de decirlas solamente el Sacerdote.

Alguien puede estar en desacuerdo y aducir algunas razones sobre por qué las cosas deberían ser de otro modo. Pero podemos imaginar lo que sucede si cada uno pretende imponer lo que considera que debería hacerse.

Y no hay que imaginar mucho: ya esos caprichos los vimos en los años inmediatamente posteriores al Concilio Vaticano II, incluyendo el caso de sacerdotes que creían que la misa "debería" celebrarse con tortillas de maíz.

Como no hay necesidad de volver a esos tiempos y a esas discusiones, lo mejor es que todos comprendamos que la liturgia es un bien público de nuestra fe y que merece amor, cuidado y respeto.

Redacción: Qriswell Quero, PildorasdeFe.net | Respuesta por Fray Nelson Medina, OP


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viernes, 22 de mayo de 2020

Algo que todo catolico debe conocer


ALGO QUE TODO CATOLICO DEBE CONOCER.

Decreto del Papa San Dámaso I, explicando como queda conformada la biblia catolica que hoy conocemos.

DECRETO DEL PAPA SAN DÁMASO I. CONCILIO ROMANO, 382

Del canon de la sagrada Escritura [Del mismo decreto y de las actas del mismo Concilio de Roma]

Asimismo se dijo: Ahora hay que tratar de las Escrituras divinas, qué es lo que ha de recibir la universal Iglesia Católica y qué debe evitar.

Empieza la relación del Antiguo Testamento: un libro del Génesis, un libro del Exodo, un libro del Levítico, un libro de los Números, un libro del Deuteronomio, un libro de Jesús Navé, un libro de los Jueces, un libro de Rut, cuatro libros de los Reyes, dos libros de los Paralipóntenos, un libro de ciento cincuenta Salmos, tres libros de Salomón: un libro de Proverbios, un libro de Eclesiastés, un libro del Cantar de los Cantares; igualmente un libro de la Sabiduría, un libro del Eclesiástico.

Sigue la relación de los profetas: un libro de Isaías, un libro de Jeremías, con Cinoth, es decir, sus lamentaciones, un libro de Ezequiel, un libro de Daniel, un libro de Oseas, un libro de Amós, un libro de Miqueas, un libro de Joel, un libro de Abdías, un libro de Jonás, un libro de Naún, un libro de Abacuc, un libro de Sofonías, un libro de Agéo, un libro deZacarías, un libro de Malaquías.

Sigue la relación de las historias: un libro de Job, un libro de Tobías, dos libros de Esdras, un libro de Ester, un libro de Judit, dos libros de los Macabeos.

Sigue la relación de las Escrituras del Nuevo Testamento que recibe la Santa Iglesia Católica: un libro de los Evangelios según Mateo, un libro según Marcos, un libro según Lucas, un libro según Juan.

Epístolas de Pablo Apóstol, en número de catorce: una a los Romanos, dos a los Corintios, una a los Efesios, dos a los Tesalonicenses, una a los Gálatas, una a los Filipenses, una a los Colosenses, dos a Timoteo, una a Tito, una a Filemón, una a los Hebreos.

Asimismo un libro del Apocalipsis de Juan y un libro de Hechos de los Apóstoles.

Asimismo las Epístolas canónicas, en número de siete: dos Epístolas de Pedro Apóstol, una Epístola de Santiago Apóstol, tres Epístola de Juan Apóstol, y una Epístola de Judas Zelotes Apóstol [v. 162] .

Acaba el canon del Nuevo Testamento.

De igual manera se ha estipulado: Después del anuncio de todas estas escrituras proféticas y evangélicas o también apostólicas las cuales hemos enlistado anteriormente como Escrituras, sobre las mismas, por la gracia de Dios, la Iglesia Católica es cimentada, hemos considerado que debe ser anunciado que aunque todas las Iglesias Católicas propagadas en el mundo entero abarcan solo una cámara nupcial de Cristo, no obstante, la santa Iglesia Romana ha sido posicionada al frente no por las decisiones conciliares de otras iglesias, sino porque ha recibido la primacía por la voz evangélica de nuestro Señor y Salvador, quien dijo" Tu eres Pedro, y sobre esta piedra edificare mi Iglesia, y las puertas del abismo no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves del reino de los cielos: lo que atares sobre la tierra, estará atado en los cielos, lo que desatares sobre la tierra, estará desatado en los cielos".

Esta lista de 46 libros en el Antiguo Testamento y 27 libros en el Nuevo Testamento fue reconfirmada en el Concilio de Cártago en 397 d. de C. La traducción de San Jerónimo "La Vulgata"* es hasta estos días, la Biblia Oficial de la Iglesia Católica. Las Biblias que usan los Católicos actualmente tienen los mismos 46 libros en el Antiguo Testamento como los ha tenido desde antes del principio de la Cristianidad.

Recopilado por Bob Stanley , Julio 12, 1999 Actualizado en Julio 19, 2001 Traducido por Pilar Romo, Septiembre 6, 2001

Fuente católicodefiendetufe

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domingo, 19 de abril de 2020

¿Cómo debe de vestir una mujer Católica?


¿CÓMO DEBE DE VESTIR UNA MUJER CATÓLICA?
Por: Yasmín Oré

¿El Magisterio de la Iglesia enseña algo sobre la manera correcta de vestirse en la mujer?

Hoy les hablaré sobre dos de las virtudes que más se han dejado de practicar en estos tiempos en nuestra iglesia en mayor parte por las mujeres y son “el Pudor y la Modestia”. Si bien es cierto, las modas actuales no favorecen para nada a la práctica de las mismas, esto no debe ser excusa o justificación para olvidarlas y pensar que ahora podemos vestirnos como nos parezca, esto es, sin respetar parámetros o limitaciones que estas virtudes nos marcan.

Sabemos que la falta de pudor o modestia en la mujer escandaliza más (en relación con el varón) y que puede llevar a pecar al sexo opuesto (miradas, deseos o pensamientos impuros), esto debido a su misma naturaleza puesto que el hombre se deja llevar más por la vista que en el caso de una mujer. 


¿Enseña el Magisterio sobre la manera correcta de vestirse en la mujer? 

Específicamente el Catecismo no nos indica que tipo de vestido debemos usar, medidas, colores, formas, etc. Sin embargo, si nos define en algunos numerales en que consiste el pudor y su relación con la modestia:

2521 La pureza exige el pudor. Este es una parte integrante de la templanza. El pudor preserva la intimidad de la persona. Designa la negativa a mostrar lo que debe permanecer oculto. Está ordenado a la castidad, cuya delicadeza proclama. Ordena las miradas y los gestos según la dignidad de las personas y de su unión.

2522 El pudor protege el misterio de las personas y de su amor. Invita a la paciencia y a la moderación en la relación amorosa; exige que se cumplan las condiciones del don y del compromiso definitivo del hombre y de la mujer entre sí. El pudor es modestia, inspira la elección del vestido. Mantiene el silencio o la reserva donde se adivina el riesgo de una curiosidad malsana; se convierte en discreción.

2523 Existe un pudor de los sentimientos como también un pudor del cuerpo. Este pudor rechaza, por ejemplo, los exhibicionismos del cuerpo humano propios de cierta publicidad o las incitaciones de algunos medios de comunicación a hacer pública toda confidencia íntima. El pudor inspira una manera de vivir que permite resistir a las solicitaciones de la moda y a la presión de las ideologías dominantes.

También tenemos las enseñanzas de Santos, Papas y Sacerdotes con respecto a estas dos virtudes:

San Juan Crisóstomo

Le dice a la mujer inmodesta: «vas acrecentando enormemente el fuego contra ti misma, pues excitas las miradas de los jóvenes, te llevas los ojos de los licenciosos y creas perfectos adúlteros, con lo que te haces responsables de la ruina de todos ellos»

Santo Tomás de Aquino

“El Pudor está encaminado a favorecer la castidad”

San José María Escrivá de Balaguer

“El pudor y la Modestia son hermanos pequeños de la pureza”

Papa Pío XII en 1954 al grupo de mujeres jóvenes católicas de Italia:

“Si cierta clase de vestido constituye una ocasión grave y próxima de pecado y pone en peligro la salvación de su alma y de la de los demás, es su deber dejarlo y no usarlo”…

Padre Antonio Royo Marín en su libro Teología de la Perfección cristiana: 

“El alma que aspire seriamente a santificarse huirá como de la peste de toda ocasión peligrosa. Y por sensible y doloroso que le resulte, renunciará sin vacilar a espectáculos, revistas, playas, amistades o trato con personas frívolas y mundanas, que puedan serle ocasión de pecado. Por la calle, sobre todo en las ciudades populosas modernas, extremará la modestia de sus ojos para no tropezar con la procacidad de los escaparates, la inmodestia descarada en el vestir, la licencia desenfrenada de las costumbres”.

Padre Jorge Loring en su libro Para Salvarte:

“El pudor se expresa en el vestido. Por eso se cubren las partes más íntimas, que no se comparten con cualquiera. De ahí el celo que muestra el marido o el novio por la decencia en el vestir de su esposa o de su novia".

Padre José María Iraburu en su obra Elogio del Pudor :

“El impudor escandaliza, es decir, es una ocasión próxima de pecado. La vanidad y la sensualidad de la mujer le llevan al impudor, y éste despierta fácilmente en el hombre la lujuria: «todo el que mira a una mujer deseándola, ya adulteró con ella en su corazón» (Mt 5,28). Y lo mismo, mutatis mutandis, ha de decirse del hombre en relación a la mujer. Por eso todas las formas de impudor en vestidos, palabras, costumbres, espectáculos, libros, son un escándalo.”

Con mayor atención al acudir al Templo

La modestia en el vestir hay que vivirla en todo lugar pero debe prevalecer mucho más al asistir a Misa o a diversos actos en el templo. Con respecto a esto, algunas parroquias suelen recordar como norma al entrar qué tipo de vestimenta es adecuada y cual no.

De estas dos imágenes más la atinada profundización de algunos Sacerdotes expertos en el tema, podemos deducir cuales son esos límites en la vestimenta que debemos observar para no faltar así al pudor ni a la modestia:

Vestidos o blusas escotadas (pecho o espalda)

Faldas o pantalones cortos que expongan la parte superior de las piernas

Vestimenta transparente o puramente encajes

Vestidos o pantalones excesivamente ajustados

En el templo sobre todo, evitar blusas de hombros descubiertos

El clima y el embarazo tampoco deben ser excusas

Muchas mujeres piensan que un clima excesivamente caluroso puede ser justificación para vestirse de modo muy ligero por tratarse de un caso excepcional. Sin embargo, recordemos que los tiempos extremadamente cálidos han existido siempre y nuestros antepasados no se destapaban de la manera que hoy las modas nos exigen. Las religiosas o consagradas por ejemplo suelen vestir un hábito que les hace vivir mucho más la modestia y aun estando en países de temperatura elevada no lo cambian por prendas “mas ligeras”. Si bien es cierto, no se nos pide vestir como monjas esto si es una buena forma de ver que por obediencia y amor al Señor debemos sacrificarnos y soportar las incomodidades del clima. Además, si fuera por seguir esta fórmula de “a cuanto mayor calor mayor destape” entonces terminaríamos por quedarnos en ropas interiores y ese no es el caso. Por todo ello, se puede llevar vestimenta ligera y fresca en temporadas de verano pero siempre manteniendo los límites de la modestia.

Por otro lado, debido a la influencia del cine o la televisión con respecto al erotismo o desnudo, se han puesto muy de moda las fotografías de mujeres embarazadas mostrando el vientre cuando siempre ha habido un halo de misterio que envolvía la intimidad de su estado. Y ni que decir aquellas famosas que posan totalmente desnudas estando también embarazadas pues según ellas intentan transmitir una imagen “natural” de la procreación, cuando realmente lo que transmiten son mensajes cargados de sensualidad y falta de pudor. Es por eso, que siempre se nos ha aconsejado no seguir las costumbres o tendencias mundanas pues nos alejan de nuestra verdadera naturaleza femenina y virtudes morales que Dios ha puesto para vivir una vida espiritual elevada encaminada a la santidad.

El ejemplo es la mejor enseñanza

Como experiencia personal os contaré que llevo ya cuatro años viviendo y practicando con mayor perfección estas virtudes así como también trato de contagiarlo en las mujeres que conozco. Muchos de los que leen mis artículos, saben que fui mormona por un tiempo y allí viví la modestia en el vestir aunque la doctrina sobre ello no se basaba en principios cristianos precisamente sino más bien moralistas (algo muy común en las sectas). Sin embargo, a mi regreso a la Iglesia Católica me di cuenta que la mayoría de mujeres no lo practicaba y crei que la iglesia ya no lo enseñaba así que también llegué a descuidarlo un poco. Gracias a Dios tuve la oportunidad de ser formada en el tema con buenos Sacerdotes, libros, testimonios, etc. y desde allí presto mayor cuidado y prudencia en mi manera de vestir. Por eso, aconsejo también que debemos buscar formar en ello a otras mujeres con mucha caridad cristiana pero a la vez con firmeza, buscando advertir el peligro en el que podemos caer si nos dejamos influenciar por ideologias modernas que solo desean aplastar la dignidad de la mujer en diferentes ámbitos.

Para terminar con este tema, les dejaré una escritura bíblica para meditar:

“Por su aspecto se descubre el hombre, y por su semblante el prudente. El vestir, el reír, el andar denuncian lo que hay en él" (Eclesiástico 19,26)

Fuente católicodefiendetufe

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sábado, 21 de marzo de 2020

¿Qué se debe hacer cuando un niño empieza a llorar durante la misa?


¿QUÉ SE DEBE HACER CUANDO UN NIÑO EMPIEZA A LLORAR DURANTE LA MISA?

Por: Fr. Alexander Lucie-Smith 

Los niños pueden llegar a hacer mucho ruido durante la Santa Misa y esto es un desafío... y no sólo para los padres.

Esta es una duda que ronda la cabeza de muchos con regularidad, y ha sido puesta en discusión por el obispo de Arundel y Brighton, como se informa en el Daily Telegraph.

Los niños pueden llegar a hacer mucho ruido, y esta pregunta plantea un desafío para tres grupos de personas: El Clero, los Padres y la Congregación (fieles congregados).

El clero.

En primer lugar, el clero. Puede ser un agente distractor para el sacerdote, cuando, a mitad de la Oración Eucarística, un niño comienza a llorar a todo pulmón.

Algunos sacerdotes, ancianos en particular, podrían encontrar esto como un gran obstáculo para lograr que la oración sea más o menos posible.

Esto puede ser cierto en algunas iglesias modernas que tienen una terrible acústica que magnífica cada ruido, y más aquellos que son agudos.

Uno se siente un poco mal por el clero, al menos una parte del tiempo, pero lo que realmente deben hacer es muy simple:Sonreír, soportarlo y seguir adelante.

Deben elevar la mente y el corazón a Dios, y continuar como si estuvieran en la capilla más silenciosa del convento.

Después de todo, muchos sacerdotes celebraron misa en campos de batalla con proyectiles estallando alrededor de ellos, y claramente continuaron sin quejarse.

Si el sacerdote detiene la misa y exige que el niño se vaya, y esto sucede a veces, hay que decirlo, esto llevará a los padres a la vergüenza pública y asegurará que nunca regresen a la iglesia.
Además de eso, los padres no necesitan saberlo, ellos ya saben que el comportamiento del niño no es el adecuado, y ya están, probablemente, haciendo todo lo posible para mantenerlo callado.

Los padres.
¿Qué deben hacer los padres? Ellos son el segundo grupo a ser desafiado por el niño. Ellos probablemente están haciendo todo lo que pueden ya, después de todo, viven con su hijo a tiempo completo. Son expertos en gestión de niños.

Ellos podrían sacar al niño si es posible hacerlo en silencio y discretamente, porque a veces esto crea más bullicio de lo que ahorra.

Pueden sentirse muy avergonzados por el comportamiento de su hijo, y el sacerdote debe dejarles claro que realmente no importa.

Después de todo, una iglesia extremadamente tranquila también sería una iglesia muerta, y más si estuviera libre de niños.

La congregación.

Esto nos lleva al tercer grupo de personas: El resto de la congregación. Podrían sentirse tentados a sentirse orgullosos, y un poco presumidos, al ver a la madre y el padre tratando de controlar a dos o tres niños aparentemente incontrolables, y piensan que sus propios hijos, ahora adultos mayores, se comportaban mucho mejor en sus días.

Bueno, tal vez lo hacían, porque en sus días no había televisores en todas las paredes de la casa, y las cosas eran mucho más tranquilas en general.

Por experiencia propia sé que en África, los niños se comportan perfectamente en la iglesia, y a menudo se sientan durante misas muy largas sin inquietarse, pero sus poderes de concentración no se han arruinado de la misma manera que los de los niños occidentales.

Pero la presunción sobre cómo sus propios hijos nunca se habrían comportado así, jamás es correcta.

El resto de la congregación necesita transmitir a los padres luchadores que no desaprueban a sus hijos, que los niños son bienvenidos, que simpatizan y que están dispuestos a dar una mano si es necesario.

Unidad en la congregación.

Esto último es bastante importante. Si un niño se separa del grupo familiar y se dirige a la vela votiva, por ejemplo, cualquier adulto podría intervenir, sobre todo si los padres están ocupados con sus otros niños. Todos necesitamos ayudar y todos tenemos que asumir la responsabilidad.

Si una madre tiene varios niños hiperactivos con los que literalmente está luchando ella sola, ¿por qué no ofrecer sentarse con ella y darle una mano? Esto no sucede con tanta frecuencia, por lo que puedo ver, y realmente es una lástima.

La gente suele decir que no se conocen, lo que hace las cosas incómodas, o que sienten que las ofertas de ayuda serían intrusivas.

Esto en sí mismo es una señal de que la congregación no se ha gelificado, que son un grupo de extraños.

Si conocen al niño en cuestión, creo que sería mucho menos probable que se sientan incómodos si ese niño hace ruido. Los extraños a menudo se molestan, los amigos generalmente son más tolerantes.

Tenemos que hacer que la gente se sienta bienvenida. Las personas a las que se le da la bienvenida incluyen a niños y a sus padres.

Una iglesia que da la bienvenida a los niños será una iglesia acogedora, en la cual todas las personas, con o sin hijos, se sentirán felices.

Fuente católicodefiendetufe

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miércoles, 19 de febrero de 2020

10 Cosas que un Católico debe saber sobre la doctrina protestante de "Sola Scriptura"


10 COSAS QUE UN CATÓLICO DEBE SABER SOBRE LA DOCTRINA PROTESTANTE DE “SOLA SCRIPTURA”

¿SABEMOS QUÉ DECIR CUANDO UN PROTESTANTE NOS DESAFÍA A CONFRONTAR LAS CREENCIAS SOBRE LA BIBLIA?

Por: María de los Ángeles Pizzorno

Muchas veces los católicos nos enfrentamos a miembros de las Iglesias Protestantes al abrir la puerta de nuestra casa a quienes nos visitan para “evangelizarnos”. Es pues útil que sepamos algunos de los puntos en los que diferimos.

Y la “sola scriptura” es una diferencia importante entre católicos y protestantes, porque los protestantes dicen que solamente la Biblia tiene autoridad para la fe y la práctica del cristiano, y por ese lado ven con buenos ojos el “pieletrismo”.

Esta noción de Lutero creó el mayor cisma del cristianismo, resultó ser tan divisiva que hoy solamente en EE.UU. hay más de 70 mil denominaciones protestantes. ¿Entonces de que “sola scriptura” estamos hablando? ¿No será de algo parecido de lo que Jesús acusaba a los fariseos que pedían a la población que hiciera algo que ellos no hacían?

1 – CÓMO COMENZÓ LA HISTORIA DE LA “SOLA SCRIPTURA”

Los Reformadores Protestantes, al separarse de la Iglesia Católica, se afirmaron en la Biblia como la única fuente de las verdades de la fe, y declararon que para entender su mensaje sólo era necesario leer las palabras del texto. Es lo que se llama la teoría protestante de la “Sola Scriptura”.

¿Qué significa esto? Pues significa dejar estática en el tiempo la interpretación y la especificación de lo que ha dicho Dios en un libro sagrado pero resumido, limitando toda su Revelación a lo largo de la Historia de la Salvación, sólo a lo que surge como primera impresión de lo escrito en un libro, la Biblia, que si bien es Palabra Revelada y como tal base firme para vivir nuestra Fe, no puede encerrar todo lo que Dios tiene que decirnos. Esto, nosotros los católicos lo sabemos.

Buena parte de lo expresado en la Biblia ha sido ‘meditado’ y estudiado en estos 2000 años y cada vez aparecen nuevas interpretaciones enriquecedoras que obedecen a la acumulación de sabios meditando los textos.

¿Y por qué lo sabemos? Vayamos por partes.

Eliminando suspicacias y contradicciones inexistentes

Los protestantes muchas veces nos acusan de tener una fe no inspirada en la Biblia, y nos quieren hacer caer en contradicciones que no son tales.

Debemos dejar bien en claro que la Sagrada Biblia es para nosotros, los católicos, sagrada. La Palabra de Dios está en la Biblia y lo creemos firmemente.

Prueba de ello es que, en nuestras celebraciones Eucarísticas se leen varios textos de la Biblia: dos del Antiguo Testamento, el primero de Génesis o los Profetas, etc., y un Salmo. Los otros dos son una carta de San Pablo o algún otro de las primeras comunidades y finalmente, y de pie, el Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo. Vaya esto para aclarar dudas que no deben existir.

¿Dónde está el problema entonces?

La diferencia principal es que la Iglesia Católica se sabe poseedora, por mandato y vocación, del Depósito de la Fe. Esto significa, ni más ni menos, que debe ejercer la custodia celosa de toda la Revelación: la escrita, y la oral.

Para los católicos, la Revelación Divina no se limita a la Biblia, sino que hay en la Historia de la Salvación, una riquísima Tradición Apostólica que la explica, la complementa y la enriquece.

2 – LUTERO AGREGÓ EN LA BIBLIA LA EXPRESIÓN “SOLA SCRIPTURA”
Podemos encontrar la raíz de esta afirmación en Martín Lutero, que agregó por su cuenta la Palabra “solamente” a su traducción de Romanos 3:28, porque ese versículo contradecía su enseñanza de “Sola Fides” (Sólo la Fe), de modo que el versículo transformado por Lutero, pasó a decir lo que no decía originalmente: “Porque pensamos que el hombre es justificado por la fe solamente… sin las obras de la ley” (NdE: la palabra “solamente” no está en el texto bíblico original).

“Sola Fides” fue, junto con “Sola Scriptura” y “Sola Gratia” (Solo la Gracia), las tres “solas”, instauradas por Lutero y aceptadas por los otros reformadores como Calvino, Zwinglio, Knox, etc.

Sin embargo, de manera perversa, omiten lo que directamente dice la Carta de Santiago 2: 17-18

“Lo mismo pasa con la fe: si no va acompañada de las obras, está completamente muerta. Sin embargo, alguien puede objetar: «Uno tiene la fe y otro, las obras». A ese habría que responderle: «Muéstrame, si puedes, tu fe sin las obras. Yo, en cambio, por medio de las obras, te demostraré mi fe»”.

Con “Sola Scriptura”, Lutero quiso significar que “la Palabra escrita de Dios es la única regla de fe infalible para el creyente”. Y hasta el día de hoy esta afirmación de que la Biblia es única fuente para la enseñanza de la doctrina y de la moral es un dogma protestante.

Esto, que no deja de ser una “tradición humana”, deja de lado arbitrariamente y sin ninguna base bíblica, la riquísima Tradición Apostólica que es patrimonio de “toda” la cristiandad y de la que la Iglesia Católica es responsablemente guardiana.

3 – NO HAY FUNDAMENTOS BÍBLICOS REALES
Se debe entonces establecer con total certeza, el hecho de que ni siquiera los fundamentalistas protestantes pueden encontrar en la Biblia un solo texto que sirva de base real para la afirmación de esta tesis.

Lo único más cercano es la Segunda carta de San Pablo a Timoteo 3: 16-17

“Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el siervo de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra”.

Los católicos, estamos totalmente de acuerdo con esta afirmación, la Escritura está inspirada por Dios y es “útil” para enseñar, etc., pero, tengamos presente que en este versículo no se encuentra la palabra única o suficiente, que avalaría la tesis de Sola Scriptura.

San Pablo ha aplicado la palabra “suficiente” en otras cartas, como en la segunda a los Corintios, en donde la emplea para referirse a la Gracia. Pero él, conociendo esa palabra, y pudiendo usarla, solo dijo “útil”. O sea que aquí el Apóstol de ninguna manera quiere afirmar que la Escritura sea la única fuente para “enseñar, reprender, corregir, etc.”


4 – EN LA PRÁCTICA ES IMPOSIBLE BASARSE EN LA “SOLA SCRIPTURA”


Vayamos más atrás, al Antiguo Testamento. Antes, durante y después de los tiempos de Moisés, no existía la palabra impresa.

Entonces, ¿Cómo pudo el pueblo elegido obedecer la Palabra de Dios, cuando sólo existía la tradición oral? Debemos aceptar como hecho histórico entonces, que la Palabra de Dios continuó transmitiéndose por siglos en forma oral y nunca fue restringida a la escrita.

Cuando los profetas del Antiguo Testamento y los apóstoles del Nuevo Testamento predicaron la salvación al creyente por medio de la palabra, esto fue inspirado por Dios y fue su mandamiento, no importando si después esta Palabra sería escrita.

Dios Todopoderoso, al enviar a Sus Profetas les decía: “Habla en mi nombre a este pueblo”, “Ve a tal lado y diles que…” Dios no decía “Escribe…”. En el único libro donde expresamente se dan -al Apóstol Juan-, órdenes de escribir es el Apocalipsis.

Haz lo que Yo Digo mas no lo que Yo Hago es la Máxima de los Protestantes

Tal como sucede en la Iglesia Católica, que encuentra en la Tradición oral Apostólica luz para entender pasajes de la Palabra escrita, les ocurre también a los protestantes, que a pesar de afirmar y defender su creencia en “Sola Scriptura”, en la práctica siguen aferrados a sus raíces, como forma de iluminación. Los Presbiterianos tienen la Biblia “más sus tradiciones calvinistas”, los Bautistas “agregan a la Biblia sus propias opiniones teológicas”. Los Luteranos, además de la Biblia, “se nutren de la enseñanza de Lutero”.

Esto lleva a que exista una infinidad de denominaciones protestantes, en discordancia unas con otras, algo que Cristo no nos dejó como misión.

5 – EL MANDATO DE CRISTO NO FUE NI ESCRIBIR NI ENDIOSAR UN LIBRO

Jesús predicando durante su vida terrena, estableció claramente su Iglesia, pero en ninguna parte dejó como mandato o misión para Sus Apóstoles, que escribieran un Libro con Su Palabra y Obra.

Esto es fundamental para los Católicos: Primero fue la enseñanza de Jesús, después fue la Iglesia, y recién después vino la “escritura” del Evangelio.

Jesús pasó Su autoridad a través de los Apóstoles de forma oral. Esto está absolutamente en contra de la creencia protestante.

Nuestro Señor Jesucristo dijo a sus apóstoles, que fueron los primeros obispos: “El que a vosotros escucha, a mí me escucha, y el que a vosotros rechaza, a mí me rechaza; y el que a mí me rechaza, rechaza al que me envió”. (Lucas 10:16).

Así que, todo aquel que quiera conocer la verdad de Jesucristo, tiene que encontrar a los Apóstoles, su enseñanza y tradición.

Para mayor claridad, la carta de San Pablo a los Efesios (2:20) nos dice que la Iglesia que Jesús fundó, fue

“edificada sobre los cimientos de los Apóstoles y los Profetas con Jesucristo mismo como piedra angular”

Y a los Gálatas (1: 8-9) les advirtió

“si nosotros mismos o un ángel del cielo bajara para anunciarles un Evangelio distinto del que os hemos anunciado, sea maldito”.

6 – LA TRASMISIÓN DEL MENSAJE HA SIDO HISTÓRICAMENTE VERBAL Y NO ESCRITA
Si retrocedemos en la Historia de la Salvación, nos pueden surgir otras algunas preguntas. Ya vimos que en el Antiguo Testamento la enseñanza se pasó por siglos y siglos de forma oral. No fue diferente después de la Ascensión de Cristo a los cielos.

Ahora bien, si durante la mayor parte de la historia, la mayoría de la gente no sabía leer y hasta el año 1450 en que se inventó la imprenta, no tuvo acceso a los libros, ¿de qué “Sola Scriptura” estamos hablando?

Investigando en la historia de los primeros siglos de la Iglesia, bien podemos razonar que, a pesar de que la mayoría de la gente que poblaba el mundo conocido entonces era analfabeta, fue no obstante, escrupulosamente evangelizada de forma oral, por medio de relatos, pinturas o imágenes talladas en los muros de las Iglesias. Esa era la llamada “Biblia de los iletrados”. El pueblo aprendía la Historia Sagrada por medio de los sermones y las imágenes talladas y pintadas en los Templos Católicos.

Porque, a pesar de que los protestantes creen que la Biblia “cayó un día del cielo como el maná”, la Iglesia Católica siempre se tomó en serio el mandato de Jesús de evangelizar y por siglos lo hizo como podía, o sea, de forma oral.

7 – LA “SOLA SCRIPTURA” NO TIENE BASES APOSTÓLICAS
Los católicos somos culpados sin fundamento por los hermanos separados por creer en lo que ellos llaman “doctrinas hechas por hombres mucho después de finalizada la Revelación”. Ellos afirman que sobre “esas doctrinas” no se había oído hablar en la Iglesia primitiva.

Sin embargo la interpretación y la discusión de lo que quiso decir Jesús cuando expresó determinada cosa es lo que se hizo desde siempre en el cristianismo; desde el primer día.

En cambio olvidan u omiten decir, que nadie había oído hablar de “Sola Scriptura” antes del siglo XVI, o sea antes de que Lutero la adoptara. Esto significa que, no sólo no puede ser probada a través de los textos bíblicos, sino que tampoco hay rastros de ella en ninguno de los escritos de la Iglesia primitiva.

“Yo sólo creo en la Biblia (aunque la Biblia no me dé la razón)”

Y es tan simple como eso. Leyendo el Evangelio, encontramos citas explícitas que dicen que no todo lo que hizo Jesús se encuentra escrito.

El Apóstol San Juan dice en su Evangelio:
“Hay además otras muchas cosas que hizo Jesús. Si se escribieran una por una, pienso que ni todo el mundo bastaría para contener los libros que se escribieran“. (Juan 21,25)

Y San Pablo en su Epístola a la Iglesia de Tesalónica escribe:

“Así pues, hermanos, manteneos firmes y conservad las tradiciones que habéis aprendido de nosotros, de viva voz o por carta.” 2Tes 2,15

He aquí dos expresiones apostólicas que no sólo no confirman la creencia en Sola Scriptura, sino que la invalidan, reafirmando que no todo lo que Jesús hizo está escrito y que hay que cuidar las tradiciones que van pasando de una generación a otra.

Por todo lo que hemos visto, podemos afirmar, -aunque ellos no lo acepten-, que todo el edificio del protestantismo, que asegura sólo basarse en la Escritura, no tiene fundamento, ya que no se puede demostrar con ningún texto bíblico que esa creencia sea bíblica.

Simplificar vanamente lo difícil puede resultar muy aventurado

La defensa de la creencia en la “Sola Scriptura” tiene su base principal en la idea de que la Biblia es lo suficientemente fácil de leer y entender como para ser comprendida por cualquier persona sencilla, lo que justifica su creencia en la interpretación privada de la Biblia.

Sin embargo, cualquier persona que haya leído la Biblia, por más instruida que sea, sabe que no es un libro de fácil comprensión. Puede ser algo muy engañoso hablar de sencillez. La Biblia es Palabra viva, Palabra de vida eterna, por lo cual se aplica a todos los tiempos. Si bien las enseñanzas básicas, como por ejemplo el Decálogo (los Diez Mandamientos), pueden parecer fáciles de entender, es evidente que la Biblia en su conjunto es un documento extremadamente complejo que requiere los conocimientos de teólogos, biblistas y lingüistas para ser entendida claramente.

Si esto no fuera cierto, ¿por qué los candidatos a pastores protestantes están obligados a concurrir al seminario para poder ser calificados como pastores? Cualquier creyente que supiera leer podría serlo.

8 - LA BIBLIA FUE COMPENDIADA POR LA IGLESIA CATÓLICA, NO CAYÓ DEL CIELO
Avanzando más profundamente en la investigación, aprendemos que la Biblia, tal como la conocemos y leemos hoy, no fue compendiada hasta el Siglo IV DC.

Aunque para los Protestantes, la Biblia un día apareció en sus manos, no se sabe cómo, en realidad llevó muchos años de estudios y muchas discusiones para optar -entre los manuscritos manejados por las distintas comunidades- cuáles serían los libros elegidos para el culto común.

Pero lo que para nosotros es tanto o más importante descubrir, es que -antes de que la Iglesia el siglo IV definiera el criterio que utilizaría para realizar la selección de libros destinada al culto- no se podía leer la Biblia, porque aún no existía como tal.

Entonces, y de acuerdo a estas premisas, debemos colegir que el criterio de autoridad de la Biblia es apostólico, no bíblico.

Después de muchas idas y venidas, finalmente fue en el Concilio de Roma del año 382, comandado por el Papa Dámaso I, cuando la Iglesia Católica instituyó el Canon Bíblico con la lista de 27 libros del Nuevo Testamento y 46 del Antiguo Testamento, éstos últimos traducidos del griego al latín por San Jerónimo (la Vulgata), por encargo del mismo Papa San Dámaso.

Esa fue, en la práctica, la primera Biblia en el sentido concreto y pleno de la palabra.

Posteriormente los Concilios regionales III de Hipona del 393, III de Cartago del 397 y IV de Cartago del 419, en los cuales participó San Agustín, aprobaron dicho canon.

Lutero impugnó ese canon, que fue aprobado definitivamente en el Concilio de Trento en el año 1546. Pero, lamentablemente, la biblia Protestante tiene menos libros que la católica.

9 – LOS PROBLEMAS REALES NECESITAN RESPUESTAS ADECUADAS

Mirando el presente, tal vez sería lícito preguntarse, por ejemplo, si la única fuente para la enseñanza y la instrucción moral viene de la Biblia, ¿Cómo se supone que los creyentes de hoy podríamos estar preparados para responder a preguntas que surgen a partir de cosas sobre las cuales nunca antes se había escuchado y mucho menos en los tiempos bíblicos?

¿Cómo puede la Biblia instruirnos sobre importantes problemas actuales como la guerra nuclear, la anticoncepción artificial, la fecundación in vitro, la eutanasia, la reasignación de género, la modificación genética, la clonación o toda una serie de otros problemas modernos?

Sólo la vida y la autoridad dinámica del Magisterio de la Iglesia, llena del Espíritu Santo pueden tamizar los hechos y llegar a la enseñanza correcta, leyendo los sucesos de la Historia a la luz de la Palabra. Prueba de ello son las numerosas Encíclicas de los Papas, destinadas a echar luz sobre distintos temas relevantes en cada momento histórico.

Esto mismo hacen los protestantes, que interpretan la Biblia a la situación actual, por lo que sin admitirlo, están violando el principio predicado por ellos de “sola scriptura”.

10 – LA ‘SOLA SCRIPTURA ES UNA NOCIÓN DIVISIVA Y DE MALOS FRUTOS

“Para que sean Uno, Padre, como Tú y Yo somos Uno”

La aplicación rigurosa de la “Sola Scriptura”, y su directo pariente, la interpretación privada, no ha dado buenos frutos. Por el contrario, si bien existe una gran devoción en la grey protestante, el no tener una línea clara a la que aferrarse, ha llevado a miles de divisiones dentro del protestantismo.

Paradójicamente, debido a que no pudieron ponerse de acuerdo sobre la interpretación de la “sola scriptura” de la Biblia, aún desde el principio, los líderes protestantes comenzaron a separarse y a formar sus propias denominaciones. En Estados Unidos, la cantidad de denominaciones protestantes en el momento actual (2016) supera las 70.000.

Preguntas sin respuestas sobre lo divisivo del criterio

¿Cómo podría entonces la “Sola Scriptura” ser la base de la Iglesia de Cristo cuando conduce a tal división?
¿Cómo puede esta fragmentación ser compatible con el mandato de Jesús y con la profecía suya de “un solo rebaño y un solo Pastor”?
Por el capricho de un hombre, una enorme cantidad de cristianos se ve reducido en sus derechos de creyentes. Ellos se pierden los Sacramentos, que fueron instituidos por Jesús para todos sus discípulos y que nos proveen la Gracia Santificante, tan imprescindible para enfrentar los desafíos de la vida. Y se pierden el enorme gozo de pertenecer a una sola Iglesia, en vez de navegar solos en mares turbulentos.

Fuentes:

http://es.wikipedia.org/wiki/Damaso
https://bibliaytradicion.wordpress.com/6protestantismo/66discusion-sobre-sola-scriptura-
http://es.wikipedia.org/wiki/TradicionApostolica
www.apologeticacatolica.org/Tradicion/

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miércoles, 29 de enero de 2020

10 cosas que un Católico debe saber sobre la doctrina protestante de "Sola Scriptura"


10 COSAS QUE UN CATÓLICO DEBE SABER SOBRE LA DOCTRINA PROTESTANTE DE “SOLA SCRIPTURA”


¿SABEMOS QUÉ DECIR CUANDO UN PROTESTANTE NOS DESAFÍA A CONFRONTAR LAS CREENCIAS SOBRE LA BIBLIA?
Por: María de los Ángeles Pizzorno

Muchas veces los católicos nos enfrentamos a miembros de las Iglesias Protestantes al abrir la puerta de nuestra casa a quienes nos visitan para “evangelizarnos”. Es pues útil que sepamos algunos de los puntos en los que diferimos.

Y la “sola scriptura” es una diferencia importante entre católicos y protestantes, porque los protestantes dicen que solamente la Biblia tiene autoridad para la fe y la práctica del cristiano, y por ese lado ven con buenos ojos el “pieletrismo”.

Esta noción de Lutero creó el mayor cisma del cristianismo, resultó ser tan divisiva que hoy solamente en EE.UU. hay más de 70 mil denominaciones protestantes. ¿Entonces de que “sola scriptura” estamos hablando? ¿No será de algo parecido de lo que Jesús acusaba a los fariseos que pedían a la población que hiciera algo que ellos no hacían?

1 – CÓMO COMENZÓ LA HISTORIA DE LA “SOLA SCRIPTURA”
Los Reformadores Protestantes, al separarse de la Iglesia Católica, se afirmaron en la Biblia como la única fuente de las verdades de la fe, y declararon que para entender su mensaje sólo era necesario leer las palabras del texto. Es lo que se llama la teoría protestante de la “Sola Scriptura”.

¿Qué significa esto? Pues significa dejar estática en el tiempo la interpretación y la especificación de lo que ha dicho Dios en un libro sagrado pero resumido, limitando toda su Revelación a lo largo de la Historia de la Salvación, sólo a lo que surge como primera impresión de lo escrito en un libro, la Biblia, que si bien es Palabra Revelada y como tal base firme para vivir nuestra Fe, no puede encerrar todo lo que Dios tiene que decirnos. Esto, nosotros los católicos lo sabemos.

Buena parte de lo expresado en la Biblia ha sido ‘meditado’ y estudiado en estos 2000 años y cada vez aparecen nuevas interpretaciones enriquecedoras que obedecen a la acumulación de sabios meditando los textos.

¿Y por qué lo sabemos? Vayamos por partes.

Eliminando suspicacias y contradicciones inexistentes

Los protestantes muchas veces nos acusan de tener una fe no inspirada en la Biblia, y nos quieren hacer caer en contradicciones que no son tales.

Debemos dejar bien en claro que la Sagrada Biblia es para nosotros, los católicos, sagrada. La Palabra de Dios está en la Biblia y lo creemos firmemente.

Prueba de ello es que, en nuestras celebraciones Eucarísticas se leen varios textos de la Biblia: dos del Antiguo Testamento, el primero de Génesis o los Profetas, etc., y un Salmo. Los otros dos son una carta de San Pablo o algún otro de las primeras comunidades y finalmente, y de pie, el Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo. Vaya esto para aclarar dudas que no deben existir.

¿Dónde está el problema entonces?

La diferencia principal es que la Iglesia Católica se sabe poseedora, por mandato y vocación, del Depósito de la Fe. Esto significa, ni más ni menos, que debe ejercer la custodia celosa de toda la Revelación: la escrita, y la oral.

Para los católicos, la Revelación Divina no se limita a la Biblia, sino que hay en la Historia de la Salvación, una riquísima Tradición Apostólica que la explica, la complementa y la enriquece.

2 – LUTERO AGREGÓ EN LA BIBLIA LA EXPRESIÓN “SOLA SCRIPTURA”
Podemos encontrar la raíz de esta afirmación en Martín Lutero, que agregó por su cuenta la Palabra “solamente” a su traducción de Romanos 3:28, porque ese versículo contradecía su enseñanza de “Sola Fides” (Sólo la Fe), de modo que el versículo transformado por Lutero, pasó a decir lo que no decía originalmente: “Porque pensamos que el hombre es justificado por la fe solamente… sin las obras de la ley” (NdE: la palabra “solamente” no está en el texto bíblico original).

“Sola Fides” fue, junto con “Sola Scriptura” y “Sola Gratia” (Solo la Gracia), las tres “solas”, instauradas por Lutero y aceptadas por los otros reformadores como Calvino, Zwinglio, Knox, etc.

Sin embargo, de manera perversa, omiten lo que directamente dice la Carta de Santiago 2: 17-18

“Lo mismo pasa con la fe: si no va acompañada de las obras, está completamente muerta. Sin embargo, alguien puede objetar: «Uno tiene la fe y otro, las obras». A ese habría que responderle: «Muéstrame, si puedes, tu fe sin las obras. Yo, en cambio, por medio de las obras, te demostraré mi fe»”.

Con “Sola Scriptura”, Lutero quiso significar que “la Palabra escrita de Dios es la única regla de fe infalible para el creyente”. Y hasta el día de hoy esta afirmación de que la Biblia es única fuente para la enseñanza de la doctrina y de la moral es un dogma protestante.

Esto, que no deja de ser una “tradición humana”, deja de lado arbitrariamente y sin ninguna base bíblica, la riquísima Tradición Apostólica que es patrimonio de “toda” la cristiandad y de la que la Iglesia Católica es responsablemente guardiana.

3 – NO HAY FUNDAMENTOS BÍBLICOS REALES

Se debe entonces establecer con total certeza, el hecho de que ni siquiera los fundamentalistas protestantes pueden encontrar en la Biblia un solo texto que sirva de base real para la afirmación de esta tesis.

Lo único más cercano es la Segunda carta de San Pablo a Timoteo 3: 16-17

“Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el siervo de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra”.

Los católicos, estamos totalmente de acuerdo con esta afirmación, la Escritura está inspirada por Dios y es “útil” para enseñar, etc., pero, tengamos presente que en este versículo no se encuentra la palabra única o suficiente, que avalaría la tesis de Sola Scriptura.

San Pablo ha aplicado la palabra “suficiente” en otras cartas, como en la segunda a los Corintios, en donde la emplea para referirse a la Gracia. Pero él, conociendo esa palabra, y pudiendo usarla, solo dijo “útil”. O sea que aquí el Apóstol de ninguna manera quiere afirmar que la Escritura sea la única fuente para “enseñar, reprender, corregir, etc.”

4 – EN LA PRÁCTICA ES IMPOSIBLE BASARSE EN LA “SOLA SCRIPTURA” 

Vayamos más atrás, al Antiguo Testamento. Antes, durante y después de los tiempos de Moisés, no existía la palabra impresa.

Entonces, ¿Cómo pudo el pueblo elegido obedecer la Palabra de Dios, cuando sólo existía la tradición oral? Debemos aceptar como hecho histórico entonces, que la Palabra de Dios continuó transmitiéndose por siglos en forma oral y nunca fue restringida a la escrita.

Cuando los profetas del Antiguo Testamento y los apóstoles del Nuevo Testamento predicaron la salvación al creyente por medio de la palabra, esto fue inspirado por Dios y fue su mandamiento, no importando si después esta Palabra sería escrita.

Dios Todopoderoso, al enviar a Sus Profetas les decía: “Habla en mi nombre a este pueblo”, “Ve a tal lado y diles que…” Dios no decía “Escribe…”. En el único libro donde expresamente se dan -al Apóstol Juan-, órdenes de escribir es el Apocalipsis.

Haz lo que Yo Digo mas no lo que Yo Hago es la Máxima de los Protestantes

Tal como sucede en la Iglesia Católica, que encuentra en la Tradición oral Apostólica luz para entender pasajes de la Palabra escrita, les ocurre también a los protestantes, que a pesar de afirmar y defender su creencia en “Sola Scriptura”, en la práctica siguen aferrados a sus raíces, como forma de iluminación. Los Presbiterianos tienen la Biblia “más sus tradiciones calvinistas”, los Bautistas “agregan a la Biblia sus propias opiniones teológicas”. Los Luteranos, además de la Biblia, “se nutren de la enseñanza de Lutero”.

Esto lleva a que exista una infinidad de denominaciones protestantes, en discordancia unas con otras, algo que Cristo no nos dejó como misión.

5 – EL MANDATO DE CRISTO NO FUE NI ESCRIBIR NI ENDIOSAR UN LIBRO

Jesús predicando durante su vida terrena, estableció claramente su Iglesia, pero en ninguna parte dejó como mandato o misión para Sus Apóstoles, que escribieran un Libro con Su Palabra y Obra.

Esto es fundamental para los Católicos: Primero fue la enseñanza de Jesús, después fue la Iglesia, y recién después vino la “escritura” del Evangelio.

Jesús pasó Su autoridad a través de los Apóstoles de forma oral. Esto está absolutamente en contra de la creencia protestante.

Nuestro Señor Jesucristo dijo a sus apóstoles, que fueron los primeros obispos: “El que a vosotros escucha, a mí me escucha, y el que a vosotros rechaza, a mí me rechaza; y el que a mí me rechaza, rechaza al que me envió”. (Lucas 10:16).

Así que, todo aquel que quiera conocer la verdad de Jesucristo, tiene que encontrar a los Apóstoles, su enseñanza y tradición.

Para mayor claridad, la carta de San Pablo a los Efesios (2:20) nos dice que la Iglesia que Jesús fundó, fue

“edificada sobre los cimientos de los Apóstoles y los Profetas con Jesucristo mismo como piedra angular”

Y a los Gálatas (1: 8-9) les advirtió

“si nosotros mismos o un ángel del cielo bajara para anunciarles un Evangelio distinto del que os hemos anunciado, sea maldito”.

6 – LA TRASMISIÓN DEL MENSAJE HA SIDO HISTÓRICAMENTE VERBAL Y NO ESCRITA

Si retrocedemos en la Historia de la Salvación, nos pueden surgir otras algunas preguntas. Ya vimos que en el Antiguo Testamento la enseñanza se pasó por siglos y siglos de forma oral. No fue diferente después de la Ascensión de Cristo a los cielos.

Ahora bien, si durante la mayor parte de la historia, la mayoría de la gente no sabía leer y hasta el año 1450 en que se inventó la imprenta, no tuvo acceso a los libros, ¿de qué “Sola Scriptura” estamos hablando?

Investigando en la historia de los primeros siglos de la Iglesia, bien podemos razonar que, a pesar de que la mayoría de la gente que poblaba el mundo conocido entonces era analfabeta, fue no obstante, escrupulosamente evangelizada de forma oral, por medio de relatos, pinturas o imágenes talladas en los muros de las Iglesias. Esa era la llamada “Biblia de los iletrados”. El pueblo aprendía la Historia Sagrada por medio de los sermones y las imágenes talladas y pintadas en los Templos Católicos.

Porque, a pesar de que los protestantes creen que la Biblia “cayó un día del cielo como el maná”, la Iglesia Católica siempre se tomó en serio el mandato de Jesús de evangelizar y por siglos lo hizo como podía, o sea, de forma oral.

7 – LA “SOLA SCRIPTURA” NO TIENE BASES APOSTÓLICAS
Los católicos somos culpados sin fundamento por los hermanos separados por creer en lo que ellos llaman “doctrinas hechas por hombres mucho después de finalizada la Revelación”. Ellos afirman que sobre “esas doctrinas” no se había oído hablar en la Iglesia primitiva.

Sin embargo la interpretación y la discusión de lo que quiso decir Jesús cuando expresó determinada cosa es lo que se hizo desde siempre en el cristianismo; desde el primer día.

En cambio olvidan u omiten decir, que nadie había oído hablar de “Sola Scriptura” antes del siglo XVI, o sea antes de que Lutero la adoptara. Esto significa que, no sólo no puede ser probada a través de los textos bíblicos, sino que tampoco hay rastros de ella en ninguno de los escritos de la Iglesia primitiva.

“Yo sólo creo en la Biblia (aunque la Biblia no me dé la razón)”

Y es tan simple como eso. Leyendo el Evangelio, encontramos citas explícitas que dicen que no todo lo que hizo Jesús se encuentra escrito.

El Apóstol San Juan dice en su Evangelio:

“Hay además otras muchas cosas que hizo Jesús. Si se escribieran una por una, pienso que ni todo el mundo bastaría para contener los libros que se escribieran“. (Juan 21,25)

Y San Pablo en su Epístola a la Iglesia de Tesalónica escribe:

“Así pues, hermanos, manteneos firmes y conservad las tradiciones que habéis aprendido de nosotros, de viva voz o por carta.” 2Tes 2,15

He aquí dos expresiones apostólicas que no sólo no confirman la creencia en Sola Scriptura, sino que la invalidan, reafirmando que no todo lo que Jesús hizo está escrito y que hay que cuidar las tradiciones que van pasando de una generación a otra.

Por todo lo que hemos visto, podemos afirmar, -aunque ellos no lo acepten-, que todo el edificio del protestantismo, que asegura sólo basarse en la Escritura, no tiene fundamento, ya que no se puede demostrar con ningún texto bíblico que esa creencia sea bíblica.

Simplificar vanamente lo difícil puede resultar muy aventurado

La defensa de la creencia en la “Sola Scriptura” tiene su base principal en la idea de que la Biblia es lo suficientementefácil de leer y entender como para ser comprendida por cualquier persona sencilla, lo que justifica su creencia en la interpretación privada de la Biblia.

Sin embargo, cualquier persona que haya leído la Biblia, por más instruida que sea, sabe que no es un libro de fácil comprensión. Puede ser algo muy engañoso hablar de sencillez. La Biblia es Palabra viva, Palabra de vida eterna, por lo cual se aplica a todos los tiempos. Si bien las enseñanzas básicas, como por ejemplo el Decálogo (los Diez Mandamientos), pueden parecer fáciles de entender, es evidente que la Biblia en su conjunto es un documento extremadamente complejo que requiere los conocimientos de teólogos, biblistas y lingüistas para ser entendida claramente.

Si esto no fuera cierto, ¿por qué los candidatos a pastores protestantes están obligados a concurrir al seminario para poder ser calificados como pastores? Cualquier creyente que supiera leer podría serlo.

8 - LA BIBLIA FUE COMPENDIADA POR LA IGLESIA CATÓLICA, NO CAYÓ DEL CIELO
Avanzando más profundamente en la investigación, aprendemos que la Biblia, tal como la conocemos y leemos hoy, no fue compendiada hasta el Siglo IV DC.

Aunque para los Protestantes, la Biblia un día apareció en sus manos, no se sabe cómo, en realidad llevó muchos años de estudios y muchas discusiones para optar -entre los manuscritos manejados por las distintas comunidades- cuáles serían los libros elegidos para el culto común.

Pero lo que para nosotros es tanto o más importante descubrir, es que -antes de que la Iglesia el siglo IV definiera el criterio que utilizaría para realizar la selección de libros destinada al culto- no se podía leer la Biblia, porque aún no existía como tal.

Entonces, y de acuerdo a estas premisas, debemos colegir que el criterio de autoridad de la Biblia es apostólico, no bíblico.

Después de muchas idas y venidas, finalmente fue en el Concilio de Roma del año 382, comandado por el Papa Dámaso I, cuando la Iglesia Católica instituyó el Canon Bíblico con la lista de 27 libros del Nuevo Testamento y 46 del Antiguo Testamento, éstos últimos traducidos del griego al latín por San Jerónimo (la Vulgata), por encargo del mismo Papa San Dámaso.

Esa fue, en la práctica, la primera Biblia en el sentido concreto y pleno de la palabra.

Posteriormente los Concilios regionales III de Hipona del 393, III de Cartago del 397 y IV de Cartago del 419, en los cuales participó San Agustín, aprobaron dicho canon.

Lutero impugnó ese canon, que fue aprobado definitivamente en el Concilio de Trento en el año 1546. Pero, lamentablemente, la biblia Protestante tiene menos libros que la católica.

9 – LOS PROBLEMAS REALES NECESITAN RESPUESTAS ADECUADAS

Mirando el presente, tal vez sería lícito preguntarse, por ejemplo, si la única fuente para la enseñanza y la instrucción moral viene de la Biblia, ¿cómo se supone que los creyentes de hoy podríamos estar preparados para responder a preguntas que surgen a partir de cosas sobre las cuales nunca antes se había escuchado y mucho menos en los tiempos bíblicos?

¿Cómo puede la Biblia instruirnos sobre importantes problemas actuales como la guerra nuclear, la anticoncepción artificial, la fecundación in vitro, la eutanasia, la reasignación de género, la modificación genética, la clonación o toda una serie de otros problemas modernos?

Sólo la vida y la autoridad dinámica del Magisterio de la Iglesia, llena del Espíritu Santo pueden tamizar los hechos y llegar a la enseñanza correcta, leyendo los sucesos de la Historia a la luz de la Palabra. Prueba de ello son las numerosas Encíclicas de los Papas, destinadas a echar luz sobre distintos temas relevantes en cada momento histórico.

Esto mismo hacen los protestantes, que interpretan la Biblia a la situación actual, por lo que sin admitirlo, están violando el principio predicado por ellos de “sola scriptura”.

10 – LA ‘SOLA SCRIPTURA ES UNA NOCIÓN DIVISIVA Y DE MALOS FRUTOS

“Para que sean Uno, Padre, como Tú y Yo somos Uno”

La aplicación rigurosa de la “Sola Scriptura”, y su directo pariente, la interpretación privada, no ha dado buenos frutos. Por el contrario, si bien existe una gran devoción en la grey protestante, el no tener una línea clara a la que aferrarse, ha llevado a miles de divisiones dentro del protestantismo.

Paradójicamente, debido a que no pudieron ponerse de acuerdo sobre la interpretación de la “sola scriptura” de la Biblia, aún desde el principio, los líderes protestantes comenzaron a separarse y a formar sus propias denominaciones. En Estados Unidos, la cantidad de denominaciones protestantes en el momento actual (2016) supera las 40.000.

Preguntas sin respuestas sobre lo divisivo del criterio
¿Cómo podría entonces la “Sola Scriptura” ser la base de la Iglesia de Cristo cuando conduce a tal división? 
¿Cómo puede esta fragmentación ser compatible con el mandato de Jesús y con la profecía suya de “un solo rebaño y un solo Pastor”? 

Por el capricho de un hombre, una enorme cantidad de cristianos se ve reducido en sus derechos de creyentes. Ellos se pierden los Sacramentos, que fueron instituidos por Jesús para todos sus discípulos y que nos proveen la Gracia Santificante, tan imprescindible para enfrentar los desafíos de la vida. Y se pierden el enorme gozo de pertenecer a una sola Iglesia, en vez de navegar solos en mares turbulentos.

Fuentes:

Bendiciones!

Fuente Forosdelavirgen.org

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