Mostrando las entradas con la etiqueta sin. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta sin. Mostrar todas las entradas

lunes, 11 de mayo de 2020

El costo del paraíso para los testigos de Jehová es levantando escombros y cadáveres, sin ayuda de su padre


EL COSTO DEL PARAÍSO PARA LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ ES LEVANTANDO ESCOMBROS Y CADÁVERES, SIN AYUDA DE SU PADRE
Por: José Leopoldo Fierro Córdova

Imaginemos esta historia:

Un padre millonario se niega a que su hijo estudie una carrera universitaria, ya que es posible próximamente estalle una guerra y no podría graduarse debido a ella, ya que las universidades de su región o país quedarán aniquilados. Su padre mejor le sugiere que su hijo se prepare en oficios artesanales, ya que estos le serán útiles para reparar todos los daños que la guerra cause en forma material.

En caso de que su hijo llegue a salvarse de dicha guerra. El hijo debe obedecer a su Padre, estudia en la Universidad y se gradúa en una excelente profesión... le avisa a su padre de este gran logro y le dice: Padre, después de varios años que no hemos podido vernos personalmente, ahora mi mayor deseo es regresar contigo y ejercer mi profesión cerca de ti y ayudarte en lo que yo pueda, como prueba del amor que siempre te he procesado.

El padre le responde, yo no te considero mi hijo, quizás sólo como un nieto y no permito que vengas a mi casa jamás, yo aquí por siempre tendré que atender a unos norteamericanos a los que si considero mis hijos.

Yo lo que te OFREZCO solamente, es que vivas en un amplio terreno de mi propiedad, que quedó en ruinas por una guerra en ese sitio... levanta el escombro y varios esqueletos de los que perecieron y cuyas carnes consumieron las aves de rapiña ( ya vez que estas no se comen las osamentas) y haz de ese sitio un paraíso con tu esfuerzo y no esperes que yo o mis amigos norteamericanos vayamos a ayudarte a tan asquerosa labor.

¿Qué pensaríamos de un Padre así? Un verdadero monstruo de desamor a su hijo.

Pues así es el Dios de los Testigos de Jehová.

Sólo los 144 mil ungidos vivirán eternamente en el cielo con él.
Digo norteamericanos, por que la Watchtower en su literatura identifica a uno de ellos, siempre resultan de esa nacionalidad y sólo a éstos se los considera hijos de Dios.

El resto de los TJ que son de clase terrenal, jamás vivirán con Jehová en el cielo.

Terminado el Armagedon, ellos y no JEHOVA tendrán que recoger el escombro y esqueletos de los inicuos que perecieron en él, por el pecado de no ser testigos de Jehová ungidos y serán millones.

Así es el paraíso prometido a los pobres testigos por sus líderes.

Visítanos en Facebook y conoce todas las noticias del mundo Católico de actualidad.

https://www.facebook.com/catholicmagazine.net/

CATHOLIC MAGAZINE depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo nuestra fe Católica, la cultura de la vida, la familia y la libertad de fe. AGRADECEMOS SU DONATIVO, DIOS LE BENDIGA

GRACIAS MIL

NOTA IMPORTANTE: La publicidad que aparece en este portal es gestionada por Google y varía en función del país, idioma e intereses y puede relacionarse con la navegación que ha tenido el usuario en sus últimos días.

Nuestros artículos están hechos para la evangelización y difusión de la verdadera fe católica y pueden ser, usados, compartidos o publicados libremente en distintas páginas o foros, sin fines de lucro, siempre que se haga mención del autor del artículo, los créditos debidos y el nombre de ésta página, CATHOLIC MAGAZINE. 


miércoles, 29 de abril de 2020

¿Perdonar es igual a olvidar? Perdonar es recordar sin sufrir. Perdón verdadero


¿PERDONAR ES IGUAL A OLVIDAR? PERDONAR ES RECORDAR SIN SUFRIR. PERDÓN VERDADERO

El perdón es sanador. Perdonar significa renunciar a la venganza. Perdonar es abandonar o eliminar un sentimiento adverso contra el hermano

En distintas situaciones de la vida, sufrimos ofensas, decepciones, tristezas o dolor provocados por otras personas. Esas sensaciones suelen ser difíciles de sobrellevar y aceptar. En ocasiones nos encerramos en ellas, y en otras, renunciamos al orgullo y buscamos la paz. ¿Cómo saber perdonar?

Ante esto, surge la pregunta si perdonar es lo mismo que olvidar. El padre Sebastián García, de la Congregación Sagrado Corazón de Jesús en Capital Federal, dialogó con Radio María y reflexionó al respecto.

El Padre Sebastián indicó lo siguiente:

Hay tres dimensiones a considerar.

La primera es que perdonar no es igual a olvidar.

La segunda es tratar de no responder de la misma manera con el mal que me causaron.

La tercera, es mirar la historia y dar gracias por las ofensas que sufrí, porque esconden un sentido redentor.

El desafío al que nos invita Jesús es el de vivir reconciliados. En primer lugar, perdonar significa renunciar a la venganza. Es no devolver al mal que me han causado con otro mal mayor.

Que una persona perdone de corazón no significa que vaya a olvidar el daño causado. Cuando vemos situaciones de personas que nos han herido o lastimado, es muy difícil olvidar, pero la no capacidad de olvido no hace imposible el perdón, sino al contrario. Con esa herida en el corazón y en el alma, puedo ofrecer una primera instancia de perdón

Ante el recuerdo doloroso, está la opción de perdonar

Muchas veces no nos vamos a olvidar del mal que nos causaron o que causamos, pero podemos perdonar, que es la capacidad de recrear un vínculo y renunciar a pagar el mal con el mal.

Desde la mirada creyente, esas situaciones en que me han ofendido o lastimado son ocasión y posibilidad de nueva vida. Yo le puedo dar gracias a Dios por las heridas de mi vida, por esta posibilidad de nueva vida, de ver desde una nueva perspectiva.

Si uno lee el Evangelio, ve que Jesús sufre las opresiones y las carga en su propia cruz. Si uno lo ve fríamente, perdonar no sirve. Pero si lo ves de una perspectiva de fe, perdonar es el acto en el que más nos asemejamos a Dios.

Nos hacemos más seres humanos y cristianos en la medida en que más perdonamos. A veces tenemos que perdonarnos a nosotros mismos, porque Dios perdona todo.

¿Quién sufre: el que odia o el que es odiado?

El Padre Ignacio Larrañaga nos dejó una meditación sobre el perdón que vale la pena dejar como aporte en este espacio:

Pocas veces somos ofendidos; muchas veces nos sentimos ofendidos.

Perdonar es abandonar o eliminar un sentimiento adverso contra el hermano.

¿Quién sufre: el que odia o el que es odiado?

El que es odiado vive feliz, generalmente, en su mundo. El que cultiva el rencor se parece a aquel que agarra una brasa ardiente o al que atiza una llama. Pareciera que la llama quemara al enemigo; pero no, se quema uno mismo.

El resentimiento solo destruye al resentido.

El amor propio es ciego y suicida: prefiere la satisfacción de la venganza al alivio del perdón. Pero es locura odiar: es como almacenar veneno en las entrañas.


El rencoroso vive en una eterna agonía.
No hay en el mundo fruta más sabrosa que la sensación de descanso y alivio que se siente al perdonar, así como no hay fatiga mas desagradable que la que produce el rencor. Vale la pena perdonar, así como no hay fatiga más desagradable que la que produce el rencor. Vale la pena perdonar, aunque sea solo por interés, porque no hay terapia mas liberadora que el perdón.

No es necesario pedir perdón o perdonar con palabras. Muchas veces basta un saludo, una mirada benevolente, una aproximación, una conversación. Son los mejores signos de perdón.

A veces sucede esto: la gente perdona y siente el perdón; pero después de un tiempo, renace la aversión. No asustarse. Una herida profunda necesita muchas curaciones. Vuelve a perdonar una y otra vez hasta que la herida quede curada por completo. (Padre Ignacio Larrañaga)

Fuente Pildorasdefe.net

Visítanos en Facebook y conoce todas las noticias del mundo Católico de actualidad.

https://www.facebook.com/catholicmagazine.net/

CATHOLIC MAGAZINE depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo nuestra fe Católica, la cultura de la vida, la familia y la libertad de fe. AGRADECEMOS SU DONATIVO, DIOS LE BENDIGA

GRACIAS MIL

NOTA IMPORTANTE: La publicidad que aparece en este portal es gestionada por Google y varía en función del país, idioma e intereses y puede relacionarse con la navegación que ha tenido el usuario en sus últimos días.

Nuestros artículos están hechos para la evangelización y difusión de la verdadera fe católica y pueden ser, usados, compartidos o publicados libremente en distintas páginas o foros, sin fines de lucro, siempre que se haga mención del autor del artículo, los créditos debidos y el nombre de ésta página, CATHOLIC MAGAZINE. 



lunes, 27 de abril de 2020

La ira de Dios es dejarte ir, a donde quisiste ir, sin Él


LA IRA DE DIOS, ES DEJARTE IR, A DONDE QUISISTE IR, SIN ÉL.

*- Juan 3, 31-36 -* Para leer en tu Biblia antes de continuar con la siguiente lectura..

*- REFLEXIÓN: -*

Quien no VIVE y muere por Cristo, con Él y en Él, permanece en la ira de Dios.
... Pero, ¿Qué es la ira de Dios? ...

Antes que nada, me gustaría explicar que es la ira del hombre, diametralmente opuesta a la de Dios.
La ira del hombre es una ira en contra de todos aquellos que nos han ofendido y nos han hecho daño. La ira humana tiene un propósito: destruir y arruinar a los que nos han lastimado, desmentido, calumniado, blasfemado, perseguido y criticado. En otras palabras, se quiere poner en práctica la ley del talión que dice: "Ojo por ojo y diente por diente". Esta es la ley de quien NO conoce el Evangelio.

¿Qué es la ira de Dios? No es en absoluto una acción vengativa hacia el hombre que lo desobedece o que blasfema desde fuera de la iglesia y del profundo de su corazón. Como siempre digo (pero algunos lectores separatistas no lo ENTIENDEN), Marcos 4, 11-12; la ira de Dios es una bofetada de AMOR del Padre, hacia el hijo que ha emprendido el camino equivocado hacia el infierno.
Disculpa, pero ¿Qué es lo que hace el padre cuando ve al hijo que quiere soltarse de su mano para atravesar la calle donde hay mucho tráfico, con autos que van y viene a gran velocidad? Obviamente le da una bofetada para que su hijo no sea atropellado por un automóvil.

¿Qué dirías de este padre: es malo o bueno? Sería tonto decir que es malo. Dios no quiere que nadie vaya al infierno, por lo tanto, muchas veces permite las malas consecuencias de nuestras malas decisiones, esas situaciones de dolor y sufrimiento porque, en el dolor y en el sufrimiento, entendemos que no estamos caminando según el Espíritu de su palabra salvadora, sino según la carne y pensamientos solo humano, sin la mano de Dios.

¿Sobre qué estás reflexionando en este tiempo de silencio y de soledad?

¿Por qué Dios permitió la presencia de este coronavirus?

¿Estás caminando según la ley de Dios o la del hombre que legalizó el divorcio, el aborto, la eutanasia y ha hecho como cosa buena para el hombre: el matrimonio homosexual, la inseminación artificial y la enseñanza de las doctrinas anticristianas del comunismo?

El Señor está cansado de las abominaciones que se cometen en el mundo y NO definitivamente NO nos castigo, solo es que a permitido que tomemos el rumbo deseado y las consecuencias de NO tomarle en cuanta a su palabra y olvidado la oración, movidos por el hombre y nuestra carne, por el hecho que hemos endurecido nuestro corazón a su AMOR y tapado nuestros oídos a las inspiraciones de su Santo Espíritu que habita en nosotros, en pocas palabras por haber hecho lo que nos a caído en gana y olvidado que somos hijos de Dios y como tal habríamos que vivir en el bien y la verdad, prefiriendo el mal y la mentira de un mundo que no es amigo sino enemigo.

Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.
Juan 3, 6.18

Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. Juan 3, 17

A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia; Deuteronomio 30, 19

Oremos: Padrenuestro, Avemaría y Gloría...

Por Rafael Martinez

Visítanos en Facebook y conoce todas las noticias del mundo Católico de actualidad.

https://www.facebook.com/catholicmagazine.net/

CATHOLIC MAGAZINE depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo nuestra fe Católica, la cultura de la vida, la familia y la libertad de fe. AGRADECEMOS SU DONATIVO, DIOS LE BENDIGA

GRACIAS MIL

NOTA IMPORTANTE: La publicidad que aparece en este portal es gestionada por Google y varía en función del país, idioma e intereses y puede relacionarse con la navegación que ha tenido el usuario en sus últimos días.

Nuestros artículos están hechos para la evangelización y difusión de la verdadera fe católica y pueden ser, usados, compartidos o publicados libremente en distintas páginas o foros, sin fines de lucro, siempre que se haga mención del autor del artículo, los créditos debidos y el nombre de ésta página, CATHOLIC MAGAZINE.


jueves, 26 de marzo de 2020

¿Dios lleva al cielo a los niños abortados y a los nacidos que mueren sin bautismo?


¿DIOS LLEVA AL CIELO A LOS NIÑOS ABORTADOS Y A LOS NACIDOS QUE MUEREN SIN BAUTISMO?
Por: José María Iraburu, sacerdote

Los niños abortados y los que, sin llegar al uso de razón, mueren sin bautismo, son seres humanos que tienen alma.

En la fiesta de los Santos Inocentes, el 28 de diciembre, celebramos en toda la Santa Iglesia, venera a aquellos niños de Belén y alrededores que, sin tener la fe cristiana, ni haber recibido el Bautismo, «murieron por Cristo». Son bienaventurados en el cielo e interceden por nosotros. Es, pues, una buena ocasión que Dios nos da para meditar en las grandes verdades sobre el misterio de la vida humana, creada por Dios con la colaboración de los esposos.

–Dios infunde el alma del ser humano concebido. Todo ser humano es «engendrado» por sus padres y por Dios. Es Dios el «Creador en cada hombre del alma espiritual e inmortal» (Pablo VI, Credo del Pueblo de Dios, 1968,8). Y el Bto. Juan Pablo II enseña: «Ningún hombre viene a la existencia por azar; es siempre el término del amor creador de Dios […] De esta capacidad [procreadora] el hombre y la mujer no son dueños, puesto que están llamados a compartir en la decisión creadora de Dios» (17-IX-1983).

Por tanto la anticoncepción es intrínsecamente mala, porque resiste, poniendo obstáculos físicos o químicos, la posible acción de Dios, creador de la vida humana; y «el aborto es un crimen abominable» (GS 52) porque mata un ser humano, al que Dios ha infundido el alma. En uno y otro caso el hombre y la mujer se rebelan contra Dios, constituyéndose en señores de la vida humana, impidiéndola o matándola. La vida humana es sagrada desde el primer momento de su concepción, porque Dios es su Señor, ya que Él es quien infunde la vida en el ser humano concebido.

Juan Pablo II, en la encíclica Evangelium vitæ (1995, 53): «Dios se proclama Señor absoluto de la vida del hombre, creado a su imagen y semejanza (cf. Gn 1,26-28). Por tanto, la vida humana tiene un carácter sagrado e inviolable, en el que se refleja la inviolabilidad misma del Creador. Precisamente por esto, Dios se hace juez severo de toda violación del mandamiento “no matarás” (Ex 20,13), que está en la base de la convivencia social. Dios es el defensor del inocente (cf. Gn 4,9-15; Is 41,14; Jr 50,34; Sal 19/18,15).

También de este modo, Dios demuestra que “no se recrea en la destrucción de los vivientes” (Sb 1, 13). Sólo Satanás puede gozar con ella: por su envidia la muerte entró en el mundo (cf. Sb 2,24). Satanás, que es “homicida desde el principio”, y también “mentiroso y padre de la mentira” (Jn 8, 44), engañando al hombre, lo conduce a los confines del pecado y de la muerte, presentados como logros o frutos de vida».

–¿Y cuál es el destino eterno que da Dios a «sus» niños que mueren sin bautismo, y concretamente a aquellos que han sido abortados? Es ésta una cuestión de inmensa importancia. Se trata del destino eterno de los niños que, sin haber llegado al uso de razón y libertad, mueren sin bautismo, y de los que son abortados involuntaria o criminalmente. La Comisión Teológica Internacional (CTI), dependiente de la Congregación para la Doctrina de la Fe, publicó un amplio estudio sobre La esperanza de salvación para los niños que mueren sin bautismo. El Card. William J. Levada, prefecto de la Congregación de la Fe, presentó el texto al Papa Benedicto XVI, quien autorizó su publicación (19-I-2007). Es un tema que hoy, señala el documento, pide más que nunca la respuesta de la fe y de la esperanza en Cristo.

«En nuestros tiempos crece sensiblemente el número de niños que mueren sin haber sido bautizados. En parte porque los padres, influenciados por el relativismo cultural y por el pluralismo religioso, no son practicantes, en parte también como consecuencia de la fertilización in vitro y del aborto. A causa de estos fenómenos el interrogante acerca del destino de estos niños se plantea con nueva urgencia. […] Los padres experimentan un gran dolor y sentimientos de culpa cuando no tienen la certeza moral de la salvación de sus hijos, y las personas encuentran cada vez más difícil aceptar que Dios sea justo y misericordioso si excluye a los niños, que no han pecado personalmente, de la salvación eterna, sean cristianos o no. Desde un punto de vista teológico, el desarrollo de una teología de la esperanza y de una eclesiología de la comunión, juntamente con el reconocimiento de la grandeza de la misericordia de Dios, cuestionan una interpretación excesivamente restrictiva de la salvación» (2).

Los precedentes inmediatos de este documento son el Vaticano II y el Catecismo de la Iglesia.

–El Concilio Vaticano II (1965): «Cristo murió por todos y la vocación última del hombre es realmente una sola, es decir, la vocación divina. En consecuencia, debemos mantener que el Espíritu Santo ofrece a todos la posibilidad de que, de un modo conocido sólo por Dios, se asocien a este misterio pascual» (GS 22; cf. LG 16 y AG 5). Ofrece a todos: no solamente a los integrados en la Iglesia por el bautismo.

El Catecismo de la Iglesia Católica (1992) aplica ese principio a la cuestión que tratamos:

1261. «En cuanto a los niños muertos sin Bautismo, la Iglesia sólo puede confiarlos a la misericordia divina, como hace en el rito de las exequias por ellos. En efecto, la gran misericordia de Dios, que “quiere que todos los hombres se salven” (cf. 1 Tm 2,4) y la ternura de Jesús con los niños, que le hizo decir: “dejad que los niños se acerquen a mí, no se lo impidáis” (Mc 10,14), nos permiten confiar en que haya un camino de salvación para los niños que mueren sin Bautismo».

La Comisión Teológica Internacional (2007) adelanta en síntesis su conclusión en el inicio del documento aludido.
«El principio según el cual Dios quiere la salvación de todos los seres humanos permite esperar que haya una vía de salvación para los niños muertos sin bautismo (cf. Catecismo n. 1261). Esta afirmación invita a la reflexión teológica a encontrar una conexión lógica y coherente entre diversos enunciados de la fe católica: la voluntad salvífica universal de Dios / la unicidad de la mediación de Cristo / la necesidad del bautismo para la salvación / la acción universal de la gracia en relación con los sacramentos / la ligazón entre pecado original y privación de la visión beatífica / la creación del ser humano “en Cristo”.

«La conclusión del estudio es que hay razones teológicas y litúrgicas para motivar la esperanza de que los niños muertos sin Bautismo puedan ser salvados e introducidos en la felicidad eterna, aunque no haya una enseñanza explícita de la Revelación sobre este problema. Ninguna de las consideraciones que el texto propone para motivar una nueva aproximación a la cuestión puede ser utilizada para negar la necesidad del bautismo ni para retrasar su administración. Más bien hay razones para esperar que Dios salvará a estos niños».

Esquema del documento La esperanza de salvación para los niños que mueren sin bautismo

Destaco en él algunas frases que me parecen más importantes.

Inicio, presentación del documento.

«La enseñanza tradicional recurría a la teoría del limbo, entendido como un estado en el que las almas de los niños que mueren sin bautismo no merecen el premio de la visión beatífica, a causa del pecado original, pero no sufren ningún castigo, ya que no han cometido pecados personales. Esta teoría, elaborada por los teólogos a partir de la Edad Media, nunca ha entrado en las definiciones dogmáticas del Magisterio, aunque el mismo Magisterio la ha mencionado en su enseñanza hasta el concilio Vaticano II. Sigue siendo por tanto una hipótesis teológica posible».

Introducción (1-7). La Iglesia ora por la salvación eterna de los niños muertos sin bautizar. Y esto es muy significativo.

«Teniendo presente el principio lex orandi, lex credendi, la comunidad cristiana tiene en cuenta que no hay ninguna mención del limbo en la liturgia. Ésta comprende la fiesta de los Santos Inocentes, venerados como mártires, aunque no habían sido bautizados, porque fueron muertos “por Cristo”. Ha habido [después del Vaticano II] un importante desarrollo litúrgico con la introducción de los funerales por los niños muertos sin bautismo. No rezamos por los condenados. El Misal Romano de 1970 introdujo una misa funeral por los niños no bautizados cuyos padres deseaban presentarlos para el Bautismo. La Iglesia confía a la misericordia de Dios a los niños que mueren sin Bautismo» (5).

1. «Historia quæstionis». Historia y hermenéutica de la enseñanza católica

(8-10) Fundamentos bíblicos.

Es patente «la ausencia de una enseñanza explícita en el Nuevo Testamento sobre el destino de los niños no bautizados» (9). Pero sí se dan en él verdades fundamentales que permiten establecer tesis teológicas bien fundamentadas en la Revelación.

(11-14) Los Padres griegos.

«Muy pocos Padres griegos han tratado del destino de los niños que mueren sin Bautismo (11). Gregorio de Nisa es el único que le dedica una obra, en la que dice que «la muerte prematura de los niños recién nacidos no es motivo para presuponer que sufrirán tormentos» en la otra vida (12).

(15-20) Los Padres latinos.

En la Iglesia latina los Padres, siguiendo a San Agustín, que combate los errores de Pelagio, mantienen una convicción rigorista, pensando que «Dios condena a aquellos que tienen en su alma sólo el pecado original. Incluso los niños que no han pecado por su voluntad» (20).

(21-25) La Escolástica medieval.

«Puesto que los niños que no han alcanzado el uso de la razón [y a fortiori los abortados] no han cometido pecados actuales, los teólogos llegaron a la opinión común según la cual estos niños no bautizados no experimentan ningún dolor, e incluso gozan de una plena felicidad natural por su unión con Dios en todos los bienes naturales (Tomás de Aquino, Duns Scoto)». (23) «La expresión “limbo de los niños” fue acuñada entre los siglos XII y XIII para designar “el lugar de reposo” de estos niños» (24).

(26) La era moderna post-tridentina.


Contra los jansenistas, «Pío VI defendió el derecho de las escuelas católicas a enseñar que los que mueren sólo con el pecado original son castigados con la ausencia de la visión beatífica (“pena de daño”), pero no con sufrimientos sensibles (castigo del fuego, “pena de sentido”)» (Auctorem fidei, 1794).

(27-31) Del Vaticano I al Vaticano II. (32-41) Problemas de naturaleza hermenéutica.

2. «Inquirere vias Domini». Investigar los caminos de Dios.

(42-52) Principios teológicos. La voluntad salvífica universal de Dios realizada a través de la única mediación de Jesucristo en el Espíritu Santo. (53-56) La universalidad del pecado y la necesidad universal de salvación. (57-60) La necesidad de la Iglesia. (61-67) La necesidad del Bautismo sacramental. (68-69) Esperanza y oración por la salvación universal.

3. «Spes orans». Razones de la esperanza

(70-79) El nuevo contexto. (80-87) La filantropía misericordiosa de Dios. (88-95) Solidaridad con Cristo. (96-99) La Iglesia y la comunión de los santos. (100-101) Lex orandi, lex credendi.

«Antes del Vaticano II, en la Iglesia latina, no había un rito de exequias para los niños no bautizados, que eran sepultados en tierra no consagrada. En rigor tampoco existía un rito fúnebre por los niños bautizados, aunque en este caso se celebraba una Misa de Ángeles, y naturalmente se les daba sepultura cristiana.

Gracias a la reforma litúrgica postconciliar, el Misal Romano contiene ahora una Misa por los niños que mueren sin bautismo, y además se encuentran plegarias especiales para este caso en el Ordo exequiarum. Aunque en ambos casos el tono de las plegarias sea particularmente cauto, de hecho hoy la Iglesia expresa en la liturgia la esperanza en la misericordia de Dios a cuyo cuidado amoroso es confiado el niño. Esta oración litúrgica refleja y a la vez da forma al sensus fidei de la Iglesia latina acerca del destino de los niños que mueren sin bautismo: lex orandi, lex credendi. Es significativo que en la Iglesia Católica griega haya solamente un rito fúnebre para los niños, bautizados o no, y la Iglesia ruega por todos los niños difuntos para que puedan ser acogidos en el seno de Abraham, donde no hay dolor ni angustia, sino sólo vida eterna» (100).

(102-103) Esperanza.

«Nuestra conclusión es que los muchos factores que hemos considerado ofrecen serias razones teológicas y litúrgicas para esperar que los niños que mueren sin bautismo serán salvados y podrán gozar de la visión beatífica. Subrayamos que se trata de motivos de esperanza en la oración, más que de conocimiento cierto. Hay muchas cosas que simplemente no nos han sido reveladas (cf. Jn 16,12). Vivimos en la fe y en la esperanza en el Dios de misericordia y de amor que nos ha sido revelado en Cristo, y el Espíritu nos mueve a orar en acción de gracias y alegría constantes (cf. 1 Tes 5,18)» (102).

Termino recordando lo que la Virgen María dijo a los niños de Fátima (13-VII-1917): «Quando rezais o terço, dizei, depois de cada mistério: Ó meu Jesus, pordoai-nos, livrai-nos do fogo do inferno; levai as alminhas todas para o Céu, principalmente aquelas que mais precisarem». «Cuando recéis el Rosario, diréis después de cada misterio: Oh Jesús mío, perdónanos, líbranos del fuego del infierno, lleva todas las almas al Cielo, principalmente las más necesitadas».

Los niños abortados y los que, sin llegar al uso de razón, mueren sin bautismo, son seres humanos que tienen alma. Seamos obedientes a la exhortación de la Virgen de Fátima, y oremos: Ó meu Jesus, levai as alminhas todas para o Céu.

Fuente católicodefiendetufe

Visítanos en Facebook y conoce todas las noticias del mundo Católico de actualidad.

https://www.facebook.com/catholicmagazine.net/

CATHOLIC MAGAZINE depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo nuestra fe Católica, la cultura de la vida, la familia y la libertad de fe. AGRADECEMOS SU DONATIVO, DIOS LE BENDIGA

GRACIAS MIL

NOTA IMPORTANTE: La publicidad que aparece en este portal es gestionada por Google y varía en función del país, idioma e intereses y puede relacionarse con la navegación que ha tenido el usuario en sus últimos días.

Nuestros artículos están hechos para la evangelización y difusión de la verdadera fe católica y pueden ser, usados, compartidos o publicados libremente en distintas páginas o foros, sin fines de lucro, siempre que se haga mención del autor del artículo, los créditos debidos y el nombre de ésta página, CATHOLIC MAGAZINE. 



domingo, 9 de febrero de 2020

¿Puede un sectario demostrar que la Biblia es palabra de Dios sin ayuda de la Iglesia Católica?


¿PUEDE UN SECTARIO DEMOSTRAR QUE LA BIBLIA ES PALABRA DE DIOS SIN AYUDA DE LA IGLESIA CATÓLICA?

Hay serios motivos para pensar que no.

Fundamentalistas y evangélicos de todo tipo dicen que la Biblia es la única regla de fe por la cual debe guiarse el creyente. Es el único y suficiente manantial -según ellos- del cual brota toda la verdad infalible y necesaria para nuestra salvación. Nada debe ser agregado a la Biblia, nuestra teología se nutre tan sólo de ella. Toda la verdad cristiana se encuentra en sus páginas. Todo lo que no sea la Biblia es o bien erróneo o bien innecesario, y puede obstaculizar el acceso a Dios.

Los católicos, por su parte, dicen que la Biblia no es la única y suficiente regla de fe para los creyentes y que no hay ningún texto bíblico que sugiera lo contrario. Es más, la Biblia incluso indica que ella misma no debe ser tomada exclusivamente como regla de fe. Según la Biblia, la auténtica regla de nuestra fe es la Sagrada Escritura más la Tradición Apostólica, tal cual se comunica en el Magisterio viviente de la Iglesia Católica, a la cual fue encomendada la enseñanza oral de Jesucristo y los Apóstoles, juntamente con la autoridad para interpretar las Escrituras correctamente.

En el documento sobre la revelación divina del Concilio Vaticano II Dei Verbum (del latín "la Palabra de Dios") se explica de la siguiente manera la relación entre la Tradición y el Magisterio: "Existe una conexión y comunicación muy estrechas entre la sagrada Tradición y la sagrada Escritura, pues ambas, brotando de la misma fuente divina, en cierta manera convergen en una unidad y tienden hacia el mismo fin. Porque la sagrada Escritura es la palabra de Dios tal como ha sido consignada por escrito bajo la inspiración del Espíritu Santo, mientras que la sagrada Tradición, encomendada a los sucesores de los Apóstoles, entrega a todas las generaciones en toda su pureza la palabra de Dios que fue confiada por Cristo y el Espíritu Santo a los Apóstoles".

"De esa manera, guiados por la luz del Espíritu de la verdad, estos sucesores en su predicación pueden preservar la palabras de Dios fielmente, explicarla, difundirla. Por lo tanto la Iglesia extrae su certeza sobre las cosas que han sido reveladas no solamente de la sagrada Escritura. Y así, tanto la sagrada Tradición como la sagrada Escritura deben ser aceptadas y veneradas con la misma devoción y reverencia."

Pero los evangélicos y fundamentalistas protestantes, que ponen toda su confianza en la teoría de Martín Lutero sola scriptura (del latín "Sólo la Biblia"), nos citan machaconamente algunos versículos para argumentar su posición. El primero de la lista es este: "Estas cosas han sido escritas para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengáis vida en su nombre" (Juan 20:31). Otro pasaje es: "Toda Escritura es inspirada por Dios y provechosa para la enseñanza, para argumentar, para la corrección y para entrenar en la justicia, de modo que el hombre de Dios pueda estar equipado y preparado para toda obra buena" (2Tim 3:16-17). Estos versos demuestran, según los protestantes, la verdad de la teoría sola scriptura.

Pero la realidad no es tan así, replican los católicos. En primer lugar, el versículo citado de San Juan se refiere a las cosas que se contienen en ese libro (se puede leer Juan 20:30, el versículo inmediatamente precedente, para ver el contexto del asunto en cuestión). De probar alguna cosa, en todo caso probaría no la teoría de la sola scriptura (sólo la Biblia), sino más bien la teoría solo Iohannes (sólo San Juan)!

En segundo lugar, el verso del Evangelio de San Juan nos dice tan sólo que la Biblia fue compuesta para ayudarnos a creer que Jesús es el Mesías; de ningún modo nos dice que la Biblia es lo único que necesitamos para hacer teología, y ni siquiera nos dice que la Biblia sea necesaria para creer en Cristo. Y que nadie se escandalice por esto, ya que los primeros cristianos ciertamente no podían acudir al Nuevo Testamento para creer en Jesús, ya que entonces -y por varios siglos- no había tal cosa como Nuevo Testamento escrito. Los primeros cristianos aprendían su fe por la predicación oral, no por la escrita. Hasta no hace mucho tiempo la Biblia era inalcanzable para la mayoría de los fieles, o bien porque no todos sabían leer, o bien porque la imprenta no había sido inventada aún. Todos estos fieles aprendieron de la enseñanza oral, entregada de generación en generación, por la Iglesia.

Lo mismo puede decirse de 2 Tim 3:16. Una cosa es decir que todos los escritos inspirados "son útiles" para determinado fin, y otra cosa muy distinta es decir que solamente los escritos inspirados son útiles para ese fin. Además, hay un punto de capital importancia que habla en contra del argumento de los protestantes evangélicos y fundamentalistas; se trata de un contradicción que surge de sus propias interpretaciones de este verso. John Newman lo explicó muy bien en 1884 en su trabajo "La Inspiración en relación con la Revelación".

El argumento de Newman

Escribía entonces el Cardenal Newman: "Es evidente que este texto -2 Tim 3:16- no conlleva consigo ninguna prueba de que la Sagrada Escritura, sin la Tradición, es la única regla de fe. Porque si bien la Sagrada Escritura es útil para los cuatro fines que enumera el citado texto, sin embargo aquí no se nos dice que sea ella sola sea suficiente. El mismo Apóstol requiere la ayuda de la Tradición (2 Tes 2:15). Es más, el Apóstol se esta refiriendo aquí a las Escrituras que Timoteo aprendió en su infancia. Pero nosotros sabemos que gran parte del Nuevo Testamento no había sido escrito durante la infancia de Timoteo; incluso algunas de las cartas de los Apóstoles no habían sido escritas al día en que Pablo le escribe este texto a Timoteo, y ninguno de los libros del Nuevo Testamento había sido puesto aún en la lista de libros inspirados. Pablo se refiere, evidentemente, a las Escrituras del Antiguo Testamento, y si este texto se toma como lo hacen los protestantes, entonces más bien probaría que los Escritos del Nuevo Testamento no son necesarios como regla de nuestra fe".

Además de todo lo dicho, la citación que hacen los protestantes de 2 Tim 3:16 esta fuera de contexto. Cuando leemos este pasaje en contexto, descubrimos que la referencia que Pablo hace de las Escrituras no es sino una parte de la exhortación a que Timoteo tome como guía la Tradición y la Escritura. Los dos versos que vienen antes del texto citado dicen: "Pero tú continúa en lo que has aprendido y has creído firmemente, sabiendo de quién lo has aprendido, y cómo, desde tu infancia, conoces los escritos sagrados que pueden instruirte para la salvación por medio de la fe en Jesucristo" (2 Tim. 3:14-15).

Pablo le dice a Timoteo que permanezca firme en lo que aprendió, y esto por dos motivos: el primero porque sabía de quién lo había aprendido, del mismo Pablo, y segundo, porque había sido instruido en las Escrituras. El primero de estos motivos es obviamente una referencia a la tradición apostólica, la enseñanza oral que Pablo había dado a Timoteo. De modo que los protestantes deben sacar de contexto 2 Tim 3:16 para llegar a la conclusión sola scriptura. Pero cuando leemos el texto en contexto se ve claro que nos esta enseñando la importancia de la tradición apostólica.

La Biblia niega que ella sola sea suficiente regla de fe. Pablo dice que mucha de la enseñanza cristiana debe ser encontrada en la tradición, que es entregada de manera oral (2 Tim 2:2). El nos enseña a "permanecer firmes y conservar las tradiciones que han recibido de nosotros, ya sea de palabra o por carta" (2 Tes 2:15)

Esta enseñanza oral fue aceptada por los cristianos de la misma manera como aceptaron las enseñanzas escritas que recibieron posteriormente. Jesús les había dicho a sus discípulos: "El que a vosotros oye, a mí me oye; el que a vosotros desprecia, a mí me desprecia" (Lc 10:16). La Iglesia, en la persona de los Apóstoles, recibió de Cristo la autoridad para enseñar, como su representante. El los envió diciéndoles: "Id y haced discípulos de todas las naciones" (Mt 28:19)

¿Y como debería realizarse este mandato de Cristo? Por medio de la predicación, de la instrucción oral. "La fe viene de lo que se ha oído, y se oye por la predicación de Cristo" (Rom 10:17). La Iglesia estaría siempre disponible como viviente maestra. Es un craso error limitar la "palabra de Cristo" a tan solo la palabra escrita, o bien sugerir que todas sus enseñanzas se reducen a lo que posteriormente fue escrito. La Biblia nunca sugiere cosa parecida.

La enseñanza oral duraría hasta el fin de los tiempos: "La palabra del Señor dura para siempre, y esa palabra es la buena nueva que os ha sido predicada" (1 Pe 1:25). Notemos que la palabra ha sido "predicada", es decir, transmitida oralmente. Esto debería continuarse por siempre, y en ningún momento se habla de un recuento escrito destinado a suplantarlo. La Biblia "complementa" la predicación oral, no la "suplanta".

Esto aparece más evidente aún cuando el Apóstol Pablo dice a Timoteo: "Lo que de mí has oído frente a muchos testigos, entrégalo a hombres fieles que a su vez podrán enseñar a otros" (2 Tim 2:2). Aquí vemos los primeros eslabones en la cadena de la Tradición Apostólica que ha llegado intacta hasta nuestros días. Pablo instruyó a Timoteo para que entregue las enseñanzas orales (tradiciones) que él había recibido del Apóstol. A su vez, Timoteo debería continuar la cadena entregando a otros para que estos entregaran las enseñanzas a otros más. Pablo daba estas instrucciones no mucho tiempo antes de su muerte (2 Tim 4:6-8), a manera de un testamento, sobre cómo debía conducir él su ministerio.

¿Qué es la tradición?
En este asunto es fundamental recordar qué entiende la Iglesia por Tradición. La palabra de ningún modo significa leyenda o relato mitológico, ni tampoco prácticas y costumbres exteriores, que pueden cambiar con el paso del tiempo y las circunstancias, como podrían ser la manera de revestirse los sacerdotes para las celebraciones, ciertas formas de devoción popular, rúbricas litúrgicas. Cuando decimos "Sagrada Tradición" entendemos las enseñanzas y la autoridad docente de Jesús y, después de Él, de los Apóstoles a quienes envió a enseñar (Mt 28:19-20).

Estas enseñanzas han sido entregadas a la Iglesia (es decir a sus maestros auténticos, los obispos en comunión con el Papa). Es necesario para los cristianos cree y seguir firmemente esta Tradición, lo mismo que la Biblia (Lc 10:16). La verdad de la fe fue confiada primeramente a los líderes de la Iglesia (Ef 3:15), quienes con Cristo son considerados el fundamento de la Iglesia (Ef 2:20). La Iglesia ha sido guiada por el Espíritu Santo, que la preserva de todo error (Jn 14:16).

Transmitiendo la fe

Pablo nos enseña qué cosa sea la Tradición: "Porque yo les he transmitido, como de capital importancia, aquello mismo que yo he recibido, que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras... Por tanto, tanto si fui yo o ellos, esto es lo que predicamos, esto es lo que habéis creído" (1 Cor 15:3.11). El Apóstol alaba a quienes conservan la Tradición: "Los alabo porque me recuerdan en todo momento y mantienen las tradiciones tal como yo se las entregué" (1 Cor 11:2)

Los primeros cristianos "se entregaban a la enseñanza de los Apóstoles" (Hch 2:42) mucho antes de que existiera un Nuevo Testamento. La plenitud de la enseñanza de Cristo se encontraba, ya desde un principio, en la Iglesia como en la viviente encarnación de Cristo, no en un libro. La Iglesia docente, con sus tradiciones orales y apostólicas, era autoritativa. El mismo Pablo trae una cita de las palabras de Jesús que se conocía por tradición oral solamente: "Es mejor dar que recibir" (Hch 20:35). Este dicho de Jesús no está en los Evangelios y de alguna manera llegó a Pablo. Sin duda que los mismos Evangelios son tradición oral que fue puesta por escrito (Lc. 1:1-4). Es más, Pablo no cita solamente a Jesús: también cita antiguos himnos litúrgicos, como por ejemplo Ef 5:14. Estas y otras enseñanzas fueron dadas a los cristianos "por el Señor Jesús" (1 Tes 4:2)

Los fundamentalistas dicen que Jesús condena la tradición. Nos advierten que Cristo dijo: "¿Porqué traspasan los mandamientos de Dios por causa de vuestras tradiciones?" (Mt 15:3). S. Pablo también escribe: "Mirad que nadie os esclavice mediante la vana falacia de una

filosofía, fundada en tradiciones humanas, según los elementos del mundo y no según Cristo" (Col 2:8). Pero estos versos condenan tradiciones humanas erróneas, no las verdades que fueron entregadas oralmente por los Apóstoles a la Iglesia. Estas verdades son las que forman parte de la Tradición (con T mayúscula, para distinguirla de las tradiciones meramente humanas).

"Los mandamientos de los hombres"

Consideremos Mt 15:6-9, citado frecuentemente por fundamentalistas y evangélicos: " Así habéis anulado la Palabra de Dios por vuestra tradición. Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías cuando dijo: 'Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. En vano me rinden culto, ya que enseñan doctrinas que son preceptos de hombres ".

Veamos atentamente lo que nos dice Jesús: Ciertamente no estaba condenando todas las tradiciones, sino aquellas que anulaban la palabra de Dios. En este caso se trataba de un ardid de los fariseos para usar de lo que ofrendaban al templo como excusa para no tener que ayudar a sus ancianos padres. Haciendo así anulaban el mandamiento "Honra a tu padre y a tu madre" (Ex 20:12). En otro lugar Jesús manda a sus Apóstoles a guardar las tradiciones que no están contra los mandamientos de Dios. "Los escribas y fariseos se sientan en la cátedra de Moisés; haced todo lo que ellos os digan, pero no lo que hagan, porque ellos predican pero no hacen lo que predican" (Mt 23:2-3).

Lo que los fundamentalistas y evangelistas, desafortunadamente, hacen con mucha frecuencia es ver la palabra "tradición" en Mt 15:3 o Col 2:8 o en algún otro lado, y concluir que la palabra "tradición" debe tenerse por despreciable. Haciendo así se olvidan que en otros lados el mismo término se usa en sentido distinto, como en 1 Cor 11:2 y 2 Tes 2:15, donde "tradición" es lo que se debe creer. Jesús no condenó toda tradición; condenó las tradiciones erróneas, sean doctrinas o prácticas, que minan las verdades cristianas. Las demás tradiciones, como nos pide el Apóstol, deben conservarse firmemente. San Pablo manda a los Tesalonicenses a que se adhieran a todas las tradiciones que él les había dado, de palabra o por carta.

La Iglesia Indefectible

La cuestión radica en saber qué constituye la auténtica Tradición. ¿Cómo puedo saber qué tradiciones son apostólicas y cuáles son meramente humanas? ¿Cómo sabemos que lo que nos enseña la Iglesia Católica es de origen apostólico? Lo sabemos porque Cristo prometió que las puertas del infierno no prevalecerían contra su Iglesia (Mt 16:18). La Iglesia de Cristo sería indefectible y sus enseñanzas oficiales infalibles. Cristo, a través de Pedro, le entregó su poder de enseñar (Mt 16:19, 28:28-20). Fue Cristo quien hizo a la Iglesia "la columna y el fundamento de la verdad" (1 Tim 3:15).

Si tú eres católico, tu Iglesia la fundó Jesucristo el día de Pentecostés en el año 33. Lee: Mateo 16,18-19 y Hechos 2.

Nosotros nos sentimos unidos a todos los que se honran con el nombre de cristianos. Lee: Catecismo de la Iglesia Católica = CIC 817 ss. Precisamente porque todos los cristianos queremos la unidad, debemos cuidarnos de los que nos cortan y dividen, "los sectarios". A éstos, con la Biblia en la mano, puedes responder lo siguiente: ¡HAY UNA SOLA IGLESIA! La Iglesia Católica.

La Biblia enseña que Jesucristo fundó una y única Iglesia. El dijo a Pedro: "Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia". Lee: Mateo 16,18. Y no dijo: "Sobre este pedregal edificaré mis iglesias." A Jesucristo no le gustan las divisiones, El quiere la unidad. Lee: Juan 17,21.

Esto es lógico. Si Cristo es el único Mediador, debe haber una única Iglesia. Lee: Lumen Gentium 8.

Estudiemos lo que dice la Biblia: "Jesús se acercó a ellos (los once) y les habló así: "Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id pues y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñadles todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo"". Lee: Mateo 28,18.

* Primero. Dice con qué poder van a realizar su misión: "Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra". Es decir, con el mismo poder o autoridad de Jesucristo. El es quien los envía.

* Segundo. Señala a quién comunica su poder: "Id pues" (vosotros), es decir "los once". Los once reciben de Cristo el poder o autoridad a tal grado que Jesucristo se identifica con ellos y su mensaje: "Quien a vosotros oye, a mí me oye; quien a vosotros escucha, a mí me escucha". Lee: Lucas 10,16.

* Tercero. Menciona el objeto de esa misión: "haced discípulos". Es decir, no se trata tan sólo de predicar, sino de incorporarlos a la comunidad. Dios quiere salvar a los hombres no individualmente y aislados sino formando un pueblo, un cuerpo. CIC 781 y 782. Por eso los primeros cristianos "acudían asiduamente a la enseñanza de los apóstoles", es decir, a la Iglesia apostólica, y "el Señor

añadía cada día -a esa comunidad- a los que se habían de salvar." Lee: Hechos 2,42-47. La Iglesia es por tanto necesaria para la salvación. Lee: Lumen Gentium n 14.

* Cuarto. Precisa el alcance de ese poder: "a todas las gentes", es decir, a todos los hombres de todos los tiempos. No se excluye a ninguno. Precisamente porque los apóstoles lo entendieron así eligieron sucesores. Lee: Hechos 1,25 y 1 Timoteo 4,14. De otra manera al morir ellos la evangelización se hubiera parado.

* Quinto. Determina cómo habrán de realizar esta misión: "Bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo". El bautismo y la fe son necesarios para salvarse. Lee: Mc 16,16. Pero nadie se puede bautizar ni dar la fe a sí mismo, es necesaria la Iglesia.

* Sexto. Indica el contenido de su predicación: "Todo lo que yo he mandado." No dijo: "sólo lo que yo he escrito", porque Cristo no escribió nada y sus mismos apóstoles nos garantizan que la Biblia no contiene todo lo hecho y dicho por Jesús. Lee: Juan 21, 25.

* Séptimo. Les hace una promesa: "Yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo."

Por tanto, si Cristo comunicó a su Iglesia todo poder, ¿qué me pueden dar los otros que no me de la Iglesia de Cristo? Si Cristo encomendó a su Iglesia predicar todo, ¿qué pueden añadir ellos que sea verdad y no predique ya la Iglesia de Cristo?

Pero... ¿JESUCRISTO ES LA VERDAD O LA OPINION?

Jesucristo es la Verdad, Juan 14,6. Su Espíritu es el Espíritu de la Verdad, Juan 16,13. Su Iglesia, la columna y fundamento de la verdad. Lee: 1 Timoteo 3,15. "Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad". La salvación se encuentra en la verdad. Catecismo de la Iglesia Católica (CIC n. 851).

Por tanto la Iglesia, continuadora de la misión de Jesucristo, no puede ser en parte verdadera y en parte falsa, no puede enseñar verdad mezclada con error, sino toda la verdad, sólo la verdad y nada más que la verdad, porque sólo el que enseña la verdad enseña a Cristo.

Ahora bien, el protestantismo está basado en la libre interpretación o libre examen de la Biblia. No hay una autoridad infalible. Cada quien es libre de dar su opinión. Pero Jesucristo ni es "la opinión" ni instituyó su Iglesia para enseñar "la opinión", ni su Espíritu puede enseñar a unos una opinión y a otros otra, pues es Espíritu de verdad y no de confusión.

Si "la salvación se encuentra en la verdad" que es Cristo, yo debo buscar aquella Iglesia que me garantiza enseñarme esa verdad infaliblemente y sin error y la única que hace esto es la Iglesia Católica. Lee: CIC 889 ss. Estudia además: Dignitatis humanae #14 y CIC n. 2465 ss.

BIBLIA SI, IGLESIA TAMBIEN

Si no es necesaria la Iglesia entonces ¿para qué la fundó Cristo?, ¿para entretenernos? Si basta la Biblia ¿por qué los cristianos bíblicos no se limitan a repartir Biblias, sino que establecen sus asambleas o iglesias? ¿Acaso la Iglesia de Cristo no funciona, y la de ellos sí?

A todas estas preguntas los evangélicos y fundamentalistas tienen esta sola respuesta: "La Iglesia no cumplió los mandatos de Cristo, sino que con el pasar del tiempo se fueron introduciendo errores. A partir de Constantino se fue corrompiendo poco a poco hasta que llegó Lutero con la Reforma. Los cristianos evangélicos vienen a corregir todos los errores y falsedades que introdujo la Iglesia Católica." Cfr. Roman Catholicism p. 20.

Pero olvidan un pequeño detalle, y es que Cristo prometió: "Yo estaré con vosotros hasta el fin del mundo." Y para que no quedara duda de lo que esto significaba, lo dijo a Pedro con todas las palabras: "Las puertas del infierno no prevalecerán contra ella." Lee de nuevo: Mateo 16,18.

Por tanto, si es verdad que la Iglesia que Cristo fundó se corrompió y se introdujo en ella el error, entonces Cristo no cumplió su promesa, Cristo fue un farsante y todo el cristianismo es una farsa. Pero si es verdad lo que Cristo prometió entonces la Iglesia no se corrompió, sino que subsiste en la Iglesia Católica.

No son necesarias más pruebas ni más argumentos. La Iglesia es el cuerpo de Cristo y el que divide el cuerpo de Cristo no puede pretender ser buen cristiano, porque no obedece a Cristo que quiere que vivamos todos unidos en un único rebaño bajo un único pastor. Estudia CIC 815 ss.

ORACIÓN

Señor Jesús, que quieres que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad, te reconozco como mi único Salvador y a tu Iglesia como Madre y Maestra de la Verdad. Yo quiero vivir y morir en la Iglesia que tú fundaste y nos dejaste como sacramento necesario para nuestra salvación.

Amen

Fuente católicodefiendetufe

Visítanos en Facebook y conoce todas las noticias del mundo Católico de actualidad.

https://www.facebook.com/catholicmagazine.net/

CATHOLIC MAGAZINE depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo nuestra fe Católica, la cultura de la vida, la familia y la libertad de fe. AGRADECEMOS SU DONATIVO, DIOS LE BENDIGA

GRACIAS MIL

NOTA IMPORTANTE: La publicidad que aparece en este portal es gestionada por Google y varía en función del país, idioma e intereses y puede relacionarse con la navegación que ha tenido el usuario en sus últimos días.

Nuestros artículos están hechos para la evangelización y difusión de la verdadera fe católica y pueden ser, usados, compartidos o publicados libremente en distintas páginas o foros, sin fines de lucro, siempre que se haga mención del autor del artículo, los créditos debidos y el nombre de ésta página, CATHOLIC MAGAZINE. 



miércoles, 29 de enero de 2020

Trump a la Marcha por la Vida: “Somos la voz de los sin voz”


TRUMP A LA MARCHA POR LA VIDA : "SOMOS LA VOZ DE LOS SIN VOZ"

Por primera vez un Presidente norteamericano participa en el gran evento americano pro-vida que es apoyado por los obispos de los Estados Unidos.

Washington

La Marcha por la Vida que tuvo lugar en Washington, DC, la tarde del viernes 24 de enero, reunió a unas cien mil personas en el Mall, la explanada donde se encuentran los principales edificios del gobierno. Por primera vez este evento contó con la participación de un Presidente de los Estados Unidos. Esta manifestación pública se trata de una iniciativa apoyada por los obispos católicos de la Conferencia Episcopal de los Estados Unidos y los obispos de las Iglesias Ortodoxas.

El primer mandatario, Donald Trump, se dirigió a los manifestantes explicando las razones de su presencia: “Defender el derecho de cada niño, nacido y no nacido, a realizar su potencial divino”. “Juntos somos la voz de los que no tienen voz”, añadió, diciendo que “servir a las mujeres” significa ofrecer “vivienda, educación, trabajo y atención médica”. El Presidente norteamericano agradeció luego a los jóvenes presentes y los identificó como “el corazón de la Marcha por la Vida, por estar animados por el amor desinteresado y la oración: una generación que está haciendo de esta nación, una nación para la vida”.

Algunos de los oradores invitaron a votar en las próximas elecciones a los candidatos pro-vida y felicitaron al Presidente por el nombramiento de 187 jueces federales conservadores que prometieron luchar por más restricciones al aborto. En la 47ª edición de la Marcha por la Vida estuvieron presentes también algunos frailes franciscanos que, además de los signos pro-vida, mostraron otras pancartas invitando a proteger la creación y a buscar una mayor justicia para los pobres, porque “no se puede estar a favor de la vida sin cuidar del medioambiente y de los postergados”.

Fuente vaticannews

Visítanos en Facebook y conoce todas las noticias del mundo Católico de actualidad.

https://www.facebook.com/catholicmagazine.net/

CATHOLIC MAGAZINE depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo nuestra fe Católica, la cultura de la vida, la familia y la libertad de fe. AGRADECEMOS SU DONATIVO, DIOS LE BENDIGA

GRACIAS MIL

NOTA IMPORTANTE: La publicidad que aparece en este portal es gestionada por Google y varía en función del país, idioma e intereses y puede relacionarse con la navegación que ha tenido el usuario en sus últimos días.

Nuestros artículos están hechos para la evangelización y difusión de la verdadera fe católica y pueden ser, usados, compartidos o publicados libremente en distintas páginas o foros, sin fines de lucro, siempre que se haga mención del autor del artículo, los créditos debidos y el nombre de ésta página, CATHOLIC MAGAZINE.


jueves, 23 de enero de 2020

Cuando Dios dice NO. ¿Qué hacer con la oración, Sin respuesta?


CUANDO DIOS DICE NO. ¿QUÉ HACER CON LA ORACIÓN "SIN RESPUESTA"?
Por Tom Ponchak

Permítanme comenzar diciendo que no creo que la oración "sin respuesta" sea un término exacto porque Dios escucha y contesta todas nuestras oraciones. Es solo que a veces la respuesta es "no", y esos a menudo se sienten sin respuesta. Esas son las oraciones que se sienten como si estuvieran, o hayan sido, elevadas a una pared de ladrillos, que han caído de nuevo a la tierra con un ruido sordo. Pero, las oraciones sin respuesta pueden ser bendiciones disfrazadas, incluso si se sienten como pérdidas aplastantes o desgarradoras en ese momento.

Creo que el misterio del "no" de Dios puede ser uno de los obstáculos más desconcertantes y difíciles para los cristianos. Puede estar a la altura del problema del mal, y a menudo los dos se combinan cuando nuestras oraciones aparentemente quedan sin respuesta en medio de la tragedia o el dolor. Puede ser aún más frustrante cuando su oración parece ignorada mientras otros a su alrededor ven sus oraciones respondidas.

Tenía un compañero de cuarto de la universidad que estaba comprometido con su novia de la secundaria. Estaban en su último año y ansiaban su boda y su vida juntos. Luego se enfermó, gravemente enferma. Parecía que todo nuestro campus se unió en oración intercediendo por su curación, pero ella murió. Casi al mismo tiempo conocí a una mujer que luchó con la infertilidad desde que tuvo un aborto con complicaciones cuando era adolescente. Algunos de nosotros habíamos rezado con ella en una ocasión y habíamos escuchado meses después que estaba embarazada. Tengo amigos que han visto una provisión financiera milagrosa que aparentemente salió de la nada a la hora once cuando se perdió la esperanza, y otros que vieron los plazos ir y venir sin rescate.

¿Qué hacemos cuando hemos derramado nuestros corazones a Dios en oración y no sucede nada, o el resultado exactamente opuesto de lo que habíamos estado orando? He encontrado algunas cosas que me han traído consuelo en esos valles.

Mi primer pensamiento consolador es recordar que este no es nuestro hogar. Lo que pase o no pase en esta vida no es el final de la historia. Mi esposa y yo perdimos un bebé por un aborto involuntario hace unos años. A la primera señal de problemas, rezamos, rezamos y rezamos, pero parecía que todas mis oraciones tocaban el techo y no iban a ninguna parte. Fue recordar que este mundo no es el final que me ayudó a través del proceso de duelo. Saber que algún día conocería a mi hijo pondría en perspectiva mi tristeza temporal, pero muy real. San Pablo, un hombre no acostumbrado al dolor y la dificultad, escribió a los corintios: “Para esta leve aflicción momentánea nos está preparando para un peso eterno de gloria más allá de toda medida, porque no miramos lo que se puede ver sino lo que no se puede ver. ser visto; porque lo que se puede ver es temporal.

Otra cosa que me ayuda cuando Dios dice "no" es recordar que él sabe lo que está haciendo, incluso si yo no. Dios es amor. El es nuestro amoroso Padre. Los planes y propósitos de Dios para mi vida están más allá de lo que puedo entender completamente desde mi perspectiva. A veces es difícil confiar en Dios cuando parece que no está escuchando o no le importan mis circunstancias actuales. Mi propio orgullo, miedo o ansiedad pueden nublar mi comprensión y oscurecer mi visión del gran diseño. Precisamente en el momento de tener nuestra oración "sin respuesta", nos enfrentamos a tomar una decisión: ¿dudaré de la bondad de Dios o buscaré su consuelo? En esencia, ¿confío en él solo cuando hace lo que quiero? ¿O confiaré en él cuando no lo entienda? Aprender a confiar en Dios cuando todo dentro de ti está enojado con él y listo para alejarse es un precioso momento de crecimiento espiritual.

Finalmente, nunca desperdicies tu sufrimiento. Puede ser algo pequeño o trivial, o puede ser una cuestión de vida o muerte, cada vez que sentimos que nuestras oraciones son ignoradas o sin respuesta, cada vez que Dios nos dice que no, hay desilusión y un grado de sufrimiento. Cuando unimos nuestro sufrimiento a Jesús, no importa cuán grande o pequeño sea, estamos unidos con él de una manera poderosa y única. Cuando traemos nuestras heridas para tocar sus heridas, podemos inventar "lo que falta en las aflicciones de Cristo en nombre de su cuerpo, que es la Iglesia" (Col. 1:24). Irónicamente, el dolor que experimentamos " la oración sin respuesta se puede usar como una oración en sí misma para otros. Podemos tomar nuestra decepción y ofrecerla a Jesús como un regalo, como un sacrificio, para aquellos que necesitan gracia. Esto puede redimir nuestro sufrimiento.

Fuente Píldorasdefe.net

Visítanos en Facebook y conoce todas las noticias del mundo Católico de actualidad.

https://www.facebook.com/catholicmagazine.net/

CATHOLIC MAGAZINE depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo nuestra fe Católica, la cultura de la vida, la familia y la libertad de fe. AGRADECEMOS SU DONATIVO, DIOS LE BENDIGA

GRACIAS MIL

NOTA IMPORTANTE: La publicidad que aparece en este portal es gestionada por Google y varía en función del país, idioma e intereses y puede relacionarse con la navegación que ha tenido el usuario en sus últimos días.

Nuestros artículos están hechos para la evangelización y difusión de la verdadera fe católica y pueden ser, usados, compartidos o publicados libremente en distintas páginas o foros, sin fines de lucro, siempre que se haga mención del autor del artículo, los créditos debidos y el nombre de ésta página, CATHOLIC MAGAZINE. 



sábado, 18 de enero de 2020

El Papa pide a los sacerdotes homilías breves, sin "temas extraños" y que no sean "pedantes"


EL PAPA PIDE A LOS SACERDOTES HOMILÍAS BREVES, "TEMAS EXTRAÑOS" Y QUE NO SEAN "PEDANTES"

El Papa ha instituido el 'Domingo de la Palabra de Dios', que la Iglesia celebrará cada tercer Domingo del Tiempo Ordinario (tercer domingo de cada mes, salvo en las fiestas mayores) para subrayar la importancia de la Sagrada Escritura. El Pontífice ha tomado la medida a través de un 'Motu Proprio' en el que pide a los sacerdotes homilías breves, sin "temas extraños" y que no sean "pedantes".

"A los predicadores se nos pide más bien el esfuerzo de no alargarnos desmedidamente con homilías pedantes o temas extraños", subraya la Carta Apostólica, titulada 'Aperuit Illis' y publicada este lunes 30 de septiembre por la oficina de prensa del Vaticano.

"Es necesario dedicar el tiempo apropiado para la preparación de la homilía. No se puede improvisar el comentario de las lecturas sagradas", asevera.

Para el Papa la homilía debe "ayudar a profundizar en la Palabra de Dios, con un lenguaje sencillo y adecuado para el que escucha". Así, señala que los sacerdotes deben "meditar y rezar sobre el texto sagrado" para entonces poder "hablar con el corazón para alcanzar los corazones de las personas que escuchan, expresando lo esencial con vistas a que se comprenda y de fruto".

Por ello, pide a los curas que nunca se cansen de dedicar tiempo y oración a la Sagrada Escritura, para que sea acogida "no como palabra humana, sino, cual es en verdad, como Palabra de Dios".

También hace hincapié en el vínculo entre la Sagrada Escritura y la fe de los creyentes: "Porque la fe proviene de la escucha y la escucha está centrada en la palabra de Cristo, la invitación que surge es la urgencia y la importancia que los creyentes tienen que dar a la escucha de la Palabra del Señor tanto en la acción litúrgica como en la oración y la reflexión personal".

El Papa expresa así su deseo de que el domingo dedicado a la Palabra "haga crecer en el pueblo de Dios la familiaridad religiosa y asidua con la Sagrada Escritura".

Francisco apunta que su decisión de dedicar concretamente un domingo del Año litúrgico a la Palabra de Dios se debe a que quiere hacer que la Iglesia "reviva el gesto del Resucitado que abre también para nosotros el tesoro de su Palabra para que podamos anunciar por todo el mundo esta riqueza inagotable".

Asimismo, la Carta Apostólica cita la Constitución dogmática 'Dei Verbum', del Concilio Vaticano II, y la Exhortación apostólica 'Verbum Domini', de Benedicto XVI, como fruto de la Asamblea del Sínodo de los Obispos de 2008 con el tema 'La Palabra de Dios en la vida y misión de la Iglesia'.

En el texto de la 'Aperuit Illis', Francisco señala que el Domingo de la Palabra de Dios "se colocará en un momento oportuno de ese periodo del año", en el que se está invitado a fortalecer los lazos con los judíos y a rezar por la unidad de los cristianos, y añade que "no se trata de una mera coincidencia temporal: celebrar el Domingo de la Palabra de Dios expresa un valor ecuménico, porque la Sagrada Escritura indica a los que se ponen en actitud de escucha el camino a seguir para llegar a una auténtica y sólida unidad".

Además, sugiere que en este Domingo los obispos "podrán celebrar el rito del Lectorado o confiar un ministerio similar para recordar la importancia de la proclamación de la Palabra de Dios en la liturgia". Mientras, los párrocos "podrán encontrar el modo de entregar la Biblia, o uno de sus libros, a toda la asamblea, para resaltar la importancia de seguir en la vida diaria la lectura, la profundización y la oración con la Sagrada Escritura, con una particular consideración a la lectio divina".


Visítanos en Facebook y conoce todas las noticias del mundo Católico de actualidad.

https://www.facebook.com/catholicmagazine.net/

CATHOLIC MAGAZINE depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo nuestra fe Católica, la cultura de la vida, la familia y la libertad de fe. AGRADECEMOS SU DONATIVO, DIOS LE BENDIGA

GRACIAS MIL

NOTA IMPORTANTE: La publicidad que aparece en este portal es gestionada por Google y varía en función del país, idioma e intereses y puede relacionarse con la navegación que ha tenido el usuario en sus últimos días.

Nuestros artículos están hechos para la evangelización y difusión de la verdadera fe católica y pueden ser, usados, compartidos o publicados libremente en distintas páginas o foros, sin fines de lucro, siempre que se haga mención del autor del artículo, los créditos debidos y el nombre de ésta página, CATHOLIC MAGAZINE. 


sábado, 4 de enero de 2020

El Papa crea un centro para personas sin techo en un palacio del Vaticano


EL PAPA CREA UN CENTRO PARA PERSONAS SIN TECHO EN UN PALACIO DEL VATICANO

Francisco ha inaugurado el edificio situado en la plaza de San Pedro que dará cobijo a 50 mendigos

Las obras han sido sufragadas con el dinero de la venta de los tradicionales pergaminos con la bendición

El papa Francisco ha hecho de un palacio del siglo XIX una residencia que acogerá día y noche a los mendigos de la capital y que será gestionada por la Limosnería Apostólica y por la Comunidad de Sant'Egidio.

El propio pontífice acudió este viernes a la inauguración del nuevo centro, que se suma a la barbería, las duchas o el ambulatorio temporal que ha hecho instalar en la plaza de San Pedro y que llega dos días antes de la III Jornada Mundial de los Pobres.

Francisco fue acogido en el edificio por el limosnero, el cardenal polaco Konrad Krajewski, entre otros, y procedió a visitar sus instalaciones, como las habitaciones o la capilla, ante lo que comentó "la belleza cura", informó la Santa Sede en un comunicado.

Además se ha entretenido un rato charlando con algunas personas que residirán en el lugar y con sus voluntarios, algunos de ellos sintecho en el pasado y que ahora trabajan en este nuevo centro.


El edificio, al lado de la columnata de Bernini, cuenta con cuatro pisos y unos 2.000 metros cuadrados y es de propiedad del Vaticano desde que lo recibiera donado en 1939 por la familia Migliori.

Camas para 50 personas

Hasta hace pocos meses era usado por una congregación de monjas y una vez que se marcharon y el edificio quedó vacío, el Papa que querido que fuera reconvertido en un centro de acogida para personas sin hogar, con un aforo nocturno de 50 personas.

Aunque su capacidad de acogida podrá aumentar en los días más fríos del invierno romano.

Se trata de un edificio construido a principios del siglo XIX, con interiores elegantes y estilo nobiliario, con ascensor, lo que permitirá el acceso a los ancianos y discapacitados.

Quienes duerman bajo su techo también tendrán cena y desayuno, y durante el día los voluntarios prepararán más de 250 menús calientes para repartirlos, como en años anteriores, en las inmediaciones de las estaciones ferroviarias de la ciudad.

Las obras han sido pagadas con el dinero recaudado con la venta de los tradicionales pergaminos con la bendición apostólica y con donaciones privadas. De su mantenimiento económico se ocuparán la Limosnería Apostólica y la propia Comunidad de Sant'Egidio.

Fuente elperiodico

Visítanos en Facebook y conoce todas las noticias del mundo Católico de actualidad.

https://www.facebook.com/catholicmagazine.net/

CATHOLIC MAGAZINE depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo nuestra fe Católica, la cultura de la vida, la familia y la libertad de fe. AGRADECEMOS SU DONATIVO, DIOS LE BENDIGA

GRACIAS MIL

NOTA IMPORTANTE: La publicidad que aparece en este portal es gestionada por Google y varía en función del país, idioma e intereses y puede relacionarse con la navegación que ha tenido el usuario en sus últimos días.

Nuestros artículos están hechos para la evangelización y difusión de la verdadera fe católica y pueden ser, usados, compartidos o publicados libremente en distintas páginas o foros, sin fines de lucro, siempre que se haga mención del autor del artículo, los créditos debidos y el nombre de ésta página, CATHOLIC MAGAZINE. 



miércoles, 9 de octubre de 2019

“Sin duda, la Iglesia está experimentando actualmente una de las crisis más graves que jamás haya conocido” … “Reafirmad el Señorío de Cristo en una Iglesia que quieren irreconocible”.


"SIN DUDA, LA IGLESIA ESTÁ EXPERIMENTANDO ACTUALMENTE UNA DE LAS CRISIS MÁS GRAVES QUE JAMÁS HAYA CONOCIDO" … "REAFIRMAD EL SEÑORÍO DE CRISTO EN UNA IGLESIA QUE QUIEREN IRRECONOCIBLE".

Dijo el Cardenal Burke desde el palco de La Bussola, y señala que en la oración y en el testimonio está el camino para detener los errores y la desorientación que caracterizan este periodo. Y sobre el ‘Instrumentum laboris’ el juicio es neto: “Uno de los errores más graves es la apostasía, porque se pone en duda el Señorío de Cristo que sólo es la salvación del mundo”

¿Qué debemos hacer? Mi respuesta es simple…

Por S.E. Card. Raymond L. Burke. Nuova Bussola Quotidiana.

A continuación publicamos los extractos más significativos de la Lectio Magistralis pronunciada por el Cardenal Raymond Leo Burke ayer por la mañana en el curso de la Jornada de La Bussola “Hasta los confines de la tierra”.

Sin duda, la Iglesia está experimentando actualmente una de las crisis más graves que jamás haya conocido. Hoy, como tal vez en ningún otro periodo del pasado, hay un fenómeno muy difundido de confusión general y de error al interior mismo del Cuerpo Místico de Cristo. En el pasado, ha habido las más graves crisis doctrinales, por ejemplo, la herejía del Arrianismo en el cuarto siglo cristiano que negaba la unión hipostática, la verdad de las dos naturalezas en la única persona divina de nuestro Señor Jesucristo. Incluso si en aquel tiempo la herejía estaba demasiado difundida, y si de tanto en tanto la Sede de Pedro fue menos firme de cuanto debía ser, al fin Roma, gracias a que moraba el Espíritu Santo, se mantuvo firme en la transmisión ininterrumpida de la Fe desde el tiempo de los Apóstoles. Hoy sin embrago, en una marea de confusión respecto a muchas verdades de la Fe, existe la fuerte percepción de la misma Roma ya no es segura ni firme.

NUESTRA DECLARACIÓN

Para afrontar la gravedad de la situación, el 31 de mayo de este año el Cardenal Janis Pujats y yo, junto con los Arzobispos Tomash Peta y Jan Pawe Lenga, y el Obispo Athanasius Schneider, publicamos la Declaración de las verdades relativas a algunos de los errores más comunes en la vida de la Iglesia de nuestro tiempo [1]. Con el documento en cuestión, refiriéndose al Depositum Fidei, el depósito de la Fe, hemos querido dar “una voz común de los Pastores y de los fieles, a través de una declaración precisa de la verdad”, como “medio eficaz de ayuda fraterna y filial para el Sumo Pontífice, en la situación extraordinaria actual de confusión doctrinal y de desorientación general en la vida de la Iglesia”. [2]

ESTA NO ES LA DOCTRINA

Una de las manifestaciones más preocupantes de la confusión e incluso el error que hoy actualmente está impregnando la Iglesia es el Instrumentum laboris para la Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos para la Región Panamazónica [3]. Mientras que el Sínodo de los Obispos, según la constante tradición disciplinar de la Iglesia, existe para ayudar al Romano Pontífice a enseñar más eficazmente las verdades perenes de la fe y a aplicar más eficazmente la disciplina que salvaguarda las verdades en práctica [4], La Asamblea Especial que abre justo hoy (ayer n.d.r.) es presentada como instrumento para cambiar radicalmente la doctrina y disciplina eclesial. El texto del Instrumentum laboris está repleto de afirmaciones que no tienen nada que ver con la sana doctrina, y que en muchas partes la contradicen

UNA IGLESIA IRRECONOCIBLE

Esta no es una opinión mía. Basta leer el texto. También los grandes entusiastas de la revolución propuesta en el Instrumentum laboris, especialmente ciertos Obispos alemanes, declaran abiertamente que los resultados de la Asamblea Especial para la Región Panamazónica dejará a la Iglesia en un estado irreconocible [5]. Ellos, de hechos, han presentado el llamado “camino sinodal” como un proceso para llegar a una nueva y diferente enseñanza moral de la Iglesia, especialmente en las materias que tocan al matrimonio y la familia, y el justo orden de la relación entre hombre y mujer en su sexualidad humana.

EL SEÑORÍO DE CRISTO Y LA MISIÓN DE LA IGLESIA

Uno de los errores más graves expresado en el Instrumentum laboris es la apostasía, porque se pone en duda el Señorío de Cristo que sólo es la salvación del mundo. El Instrumentum laboris caracteriza la enseñanza sobre la unicidad y sobre la universalidad de la salvación consumada por Cristo vivo en la Iglesia como algo relativo a una cultura particular. Afirma que esta relatividad se manifiesta en “doctrinas petrificadas” [6]. Así, el documento propone que la Iglesia busque su propia identidad en un diálogo con la creación y con las culturas paganas que son consideradas falsamente “una fuente peculiar de la revelación de Dios” [7]. La verdad de que Dios se nos reveló plena y perfectamente con el misterio de la Encarnación Redentora de Dios Hijo se ve oscurecida gravemente e incluso negada.

EVANGELIZACIÓN NEGADA

Una consecuencia lógica de este pensamiento radicalmente equivocado es que la misión de la Iglesia, la misión de evangelización se niega en favor del “enriquecimiento mutuo de las culturas en el diálogo (interculturalidad)” [8]. El rol correcto de la inculturación en la misión de evangelización se contradice, de manera que la cultura condicione la verdad revelada, cuando, en una verdadera inculturación, la verdad revelada purifica y eleva la cultura.

¿QUÉ DEBEMOS HACER?

En la situación asaz preocupante de la Iglesia, me han preguntado frecuentemente, por parte de sacerdotes y de fieles, que aman a la Iglesia y las verdades de la Fe trasmitidas a través de Cristo vivo en la Iglesia: ¿Qué debemos hacer? Mi respuesta es simple: rezar con todo el corazón y dar testimonio de las verdades de la Fe en la Iglesia y en el mundo. Recuerdo la exhortación de San Pedro a nuestros primeros hermanos en la fe. Escribiéndoles sobre cómo soportar a aquellos que atacan la verdadera Fe, y los exhorta:

¿Y quién os hará mal si fuereis celosos promovedores del bien? Y si, con todo, padeciereis por la justicia, ¡bienaventurados vosotros! No los temáis ni os turbéis, antes glorificad en vuestros corazones a Cristo Señor y estad siempre prontos para dar razón de vuestra esperanza a todo el que os la pidiere.

EL TESTIMONIO DE LA FE Y EL APOSTOLADO DE LA NUOVA BUSSOLA QUOTIDIANA

Muchas veces, los fieles e incluso algunos clérigos son muy vacilantes “en responder a cualquiera que les pida razón de la esperanza que hay en ellos”, por miedo de no conocer lo suficientemente bien la doctrina sobre la Fe y sobre las buenas costumbres. Es cierto que la catequesis en varias partes de la Iglesia, ya desde hace algunas décadas que se ha perdido seriamente y a veces es errónea. Por lo tanto, hay un cierto analfabetismo doctrinal y disciplinario entre muchos en la Iglesia. Por esta razón, estoy particularmente feliz de intervenir en la Jornada de La Bussola, para agradecer a Riccardo Cascioli y a todos sus colaboradores que se comprometen, a través de las redes sociales, a ayudarnos a comprender la situación de la Iglesia con amor filial en toda la pureza y belleza de su doctrina y disciplina, y a comprender cómo ser miembro vivo de Cristo en Su Cuerpo Místico.

LA AUTOCONSCIENCIA MISIONERA DEL CRISTIANO

La vida cristiana es entonces esencialmente misionera. Si verdaderamente creemos en Cristo, si vivimos en Él, querremos compartir nuestra fe, la vida de Cristo en nosotros, con los demás, sean cercanos o lejanos. La naturaleza misionera de la Fe cristiana en el Catecismo Tridentino y en el Catecismo. Para ilustrar la autoconsciencia misionera de la Iglesia y para estimular nuestra autoconsciencia cristiana, quisiera detenerme sobre la enseñanza sobre las misiones, encontrada en el Catecismo Tridentino publicado por el Papa San Pío V por decreto del Concilio de Trento, y el Catecismo de la Iglesia Católica, promulgado 30 años después de la apertura del Concilio Vaticano II (11 de octubre de 1962 a 11 de octubre de 1992). Estas dos fuentes, reflejan claramente la enseñanza sobre la inherente naturaleza misionera de la fe católica.

ESFUERZO

Ningún cristiano puede entonces sustraerse del compromiso misionero de la Iglesia universal. Cada cristiano a través del esfuerzo de vivir coherentemente en Cristo refuerza toda la misión de la Iglesia. Cada cristiana que falta a vivir plenamente en Cristo debilita la misma misión.

DIÁLOGO

Finalmente, el Catecismo nos indica que la misión exige “un diálogo respetuoso con quienes aún no aceptan el Evangelio” [12]. El respeto para con el interlocutor pagano no significa para nada que el Evangelio, el Depositum Fidei, sea relativo a los elementos verdaderos, buenos y bellos en la cultura pagana, sino que estos elementos permanecen perdidos sin la purificación e iluminación que sólo Cristo trae al mundo.

Fuente wordpress

Visítanos en Facebook y conoce todas las noticias del mundo Católico de actualidad.

https://www.facebook.com/catholicmagazine.net/

CATHOLIC MAGAZINE depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo nuestra fe Católica, la cultura de la vida, la familia y la libertad de fe. AGRADECEMOS SU DONATIVO, DIOS LE BENDIGA

GRACIAS MIL

NOTA IMPORTANTE: La publicidad que aparece en este portal es gestionada por Google y varía en función del país, idioma e intereses y puede relacionarse con la navegación que ha tenido el usuario en sus últimos días.


Nuestros artículos están hechos para la evangelización y difusión de la verdadera fe católica y pueden ser, usados, compartidos o publicados libremente en distintas páginas o foros, sin fines de lucro, siempre que se haga mención del autor del artículo, los créditos debidos y el nombre de ésta página, CATHOLIC MAGAZINE.


BÚSQUEDA POR TEMA

DONACIONES

Notas recomendadas