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jueves, 19 de diciembre de 2019

Evangelio del día jueves 19 de diciembre de 2018


EVANGELIO DEL JUEVES 19 DE DICIEMBRE DE 2019 

Morado Feria Mayor de Adviento "O Radix Jesse" "!Oh, Raíz De Jesé!" MR p. 144 (168) / Lecc. I, p. 405 

Otros santos: Anestesio I, papa. Beatos: Renato Dubroux sacerdote y mártir; María Eva de la Providencia Noiszewska y María Marta de Jesús Wolowska, religiosas de la Congregación de Hermanas de la Inmaculada Concepción y mártires. 

CONSAGRADOS A DIOS
Jue 13, 2-7. 24-25; Lc I, 5-25 

El relato del nacimiento de Sansón y el relato del nacimiento de Juan Bautista discurren sobre tópicos teológicos compartidos. Hijos ambos de padres ancianos y estériles. La madre de Sansón y Zacarías reciben en distintos momentos la sorpresiva noticia de que Dios les dará una gran bendición. Un hijo nacerá de una familia de ancianos, para poner de manifiesto que la vida y la obra de estos consagrados, será atribuible a la intervención de Dios, antes que a cualquier otra causa. La práctica de los nazareos, consagrados a través de dietas y comidas frugales, servía para afirmar el carácter salvífico de un enviado de Dios. Tanto Sansón como Juan Bautista relativizaron la preocupación por sus proyectos personales y encaminaron su vida al servicio de su pueblo. El profeta del Jordán tenía una misión muy demandante: prepararle a Dios un pueblo bien dispuesto que supiera acogerlo. 

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Hb 10, 37 

El que ha de venir, vendrá sin tardanza, y ya no tendremos nada que temer, porque él es nuestro salvador. 

ORACIÓN COLECTA 

Señor Dios, que te dignaste revelar al mundo el esplendor de t u gloria mediante el parto de la Santísima Virgen, concédenos, te rogamos, poder honrar con fe íntegra el admirable misterio de la encarnación y celebrarlo siempre con nuestra generosa entrega. Por nuestro Señor Jesucristo... 

LITURGIA DE LA PALABRA 

PRIMERA LECTURA 

El nacimiento de Sansón es anunciado por un ángel. 

Del libro de los Jueces: 13, 2-7.24-25 

En aquellos días, había en Sorá un hombre de la tribu de Dan, llamado Manoa. Su mujer era estéril y no había tenido hijos. A esa mujer se le apareció un ángel del Señor y le dijo: "Eres estéril y no has tenido hijos; pero de hoy en adelante, no bebas vino, ni bebida fermentada, ni comas nada impuro, porque vas a concebir y a dar a luz un hijo. No dejes que la navaja toque su cabello, porque el niño estará consagrado a Dios desde el seno de su madre y él comenzará a salvar a Israel de manos de los filisteos".
La mujer fue a contarle a su marido: "Un hombre de Dios ha venido a visitarme. Su aspecto era como el del ángel de Dios, terrible en extremo. Yo no le pregunté de dónde venía y él no me manifestó su nombre, pero me dijo: 'Vas a concebir y a dar a luz un hijo. De ahora en adelante, no bebas vino ni bebida fermentada, no comas nada impuro, porque el niño estará consagrado a Dios desde el seno de su madre hasta su muerte' ".
La mujer dio a luz un hijo y lo llamó Sansón. El niño creció y el Señor lo bendijo y el espíritu del Señor empezó a manifestarse en él. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor. 

SALMO RESPONSORIAL 

Del salmo 70, 3-4a 5-6ab. 16-17.
R/. Que mi boca, Señor, no deje de alabarte. 

Señor, sé para mí un refugio, ciudad fortificada en que me salves. Y pues eres mi auxilio y mi defensa, líbrame, Señor, de los malvados. R/.
Señor, tú eres mi esperanza; desde mi juventud en ti confío. Desde que estaba en el seno de mi madre, yo me apoyaba en ti y tú me sostenías. R/.
Tus hazañas, Señor, alabaré, diré a todos que sólo tu eres justo. Me enseñaste a alabarte desde niño y seguir alabándote es mi orgullo. R/. 

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
R/. Aleluya, aleluya. 

Retoño de Jesé, que brotarte como señal para los pueblos, ven a librarnos y no te tardes. R/. 

EVANGELIO 

El nacimiento de Juan es anunciado por un ángel. 

Hubo en tiempo de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, del grupo de Abías, casado con una descendiente de Aarón, llamada Isabel. Ambos eran justos a los ojos de Dios, pues vivían irreprochablemente, cumpliendo los mandamientos y disposiciones del Señor. Pero no tenían hijos, porque Isabel era estéril y los dos, de avanzada edad.
Un día en que le correspondía a su grupo desempeñar ante Dios los oficios sacerdotales, le tocó a Zacarías, según la costumbre de los sacerdotes, entrar al santuario del Señor para ofrecer el incienso, mientras todo el pueblo estaba afuera, en oración, a la hora dela incensación.
Se le apareció entonces un ángel del Señor, de pie, a la derecha del altar del incienso. Al verlo, Zacarías se sobresaltó y un gran temor se apoderó de él. Pero el ángel le dijo: "No temas, Zacarías, porque tu súplica ha sido escuchada. Isabel, tu mujer, te dará un hijo, a quien le pondrás el nombre de Juan. Tú te llenarás de alegría y regocijo, y otros muchos se alegrarán también de su nacimiento, pues él será grande a los ojos del Señor; no beberá vino ni licor y estará lleno del Espíritu Santo, ya desde el seno de su madre. Convertirá a muchos israelitas al Señor; irá delante del Señor con el espíritu y el poder de Elías, para convertir los corazones de los padres hacia sus hijos, dar a los rebeldes la cordura de los justos y prepararle así al Señor un pueblo dispuesto a recibirlo"
Pero Zacarías replicó: "¿Cómo podré estar seguro de esto? Porque yo ya soy viejo y mi mujer también es de edad avanzada". El ángel le contestó: "Yo soy Gabriel, el que asiste delante de Dios. He sido enviado para hablar contigo y darte esta buena noticia. Ahora tú quedarás mudo y no podrás hablar hasta el día en que todo esto suceda, por no haber creído en mis palabras, que se cumplirán a su debido tiempo".
Mientras tanto, el pueblo estaba aguardando a Zacarías y se extrañaba de que tardara tanto en el santuario. Al salir no pudo hablar y en esto conocieron que había tenido una visión en el santuario. Entonces trató de hacerse entender por señas y permaneció mudo.
Al terminar los días de su ministerio, volvió a su casa. Poco después concibió Isabel, su mujer, y durante cinco meses no se dejó ver, pues decía: "Esto es obra del Señor. Por fin se dignó quitar el oprobio que pesaba sobre mí". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús. 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS 

Mira propicio, Señor, los dones que presentamos en tu altar, para que sea tu poder el que santifique lo que en nuestra pequeñez logramos ofrecerte. Por Jesucristo, nuestro Señor. 

Prefacio II o IV de Adviento, MR. pp. 490-492 (486-488). 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Lc 1, 78-79 

Vendrá a visitarnos de lo alto un sol naciente, Cristo el Señor, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz. 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN 

Llenos de gratitud por los dones que hemos recibido, Dios todopoderoso, haz benignamente que anhelemos la salvación prometida, para honrar así, con un corazón purificado, el nacimiento de nuestro Salvador. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos. 

Puede utilizarse la fórmula de bendición solemne, MR, p. 603 (598). 

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miércoles, 18 de diciembre de 2019

Evangelio del día miércoles 18 de diciembre de 2019


EVANGELIO DEL DÍA MIERCOLES
18 de Diciembre de 2019

Morado Feria Mayor de Adviento "O Adonai" * "¡Oh, Señor Poderoso!" MR, p. 143 (167) / Lecc. I, p. 403

Otros santos: La Expectación del Parto de la Virgen. Malaquías, profeta. Beata Nemesia Valle, religiosa del Instituto de las Hermanas de la Caridad.

CUANDO SE DESPERTÓ
Jer 23, 5-8; Mt 1, 18-24

El relato del nacimiento de Jesús está encuadrado dentro de las promesas sobre el rey ideal que nos describe el profeta Jeremías. Este antiguo sacerdote proveniente de Anatot había padecido los equívocos y torpezas de los últimos reyes de Judá. Esos fracasos no lo sumieron en el desaliento, al contrario, animó a sus hermanos a prepararse ante la llegada de un futuro rey prudente, que salvaría a Judá de amenazas e invasiones. A nivel histórico ningún gobierno unipersonal resolverá los complejos conflictos que afligen a las sociedades. Quienes confesamos el nacimiento de Jesús como Mesías afirmamos que él es nuestra esperanza. Esperanza que tenemos que documentar, participando, cumpliendo con nuestra vocación cristiana, confiando en Dios y no en los ídolos con pies de barro que siempre aparecen. El nacimiento de Jesús, verdadero Dios con nosotros, sostiene nuestra esperanza.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Vendrá Cristo, nuestro Rey, el Cordero cuya venida fue anunciada por Juan.

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Dios todopoderoso, que a quienes gemimos oprimidos bajo el peso del antiguo yugo del pecado, nos libere el nuevo nacimiento de tu Unigénito, que estamos esperando. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Yo haré surgir un renuevo en el tronco de David.

Del libro del profeta Jeremías: 23, 5-8

"Miren: Viene un tiempo, dice el Señor, en que haré surgir un renuevo en el tronco de David: será un rey justo y prudente y hará que en la tierra se observen la ley y la justicia.
En sus días será puesto a salvo Judá, Israel habitará confiadamente y a él lo llamarán con este nombre: 'El Señor es nuestra justicia'.

Por eso, miren que vienen tiempos, Palabra del Señor, en los que no se dirá: 'Bendito sea el Señor, que sacó a los israelitas de Egipto', sino que se dirá: 'Bendito sea el Señor, que sacó a los hijos de Israel del país del norte y de los demás países donde los había dispersado, y los trajo para que habitaran de nuevo su propia tierra' ". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 71, 2,12-13.18-19.
R/. Ven, Señor, rey de justicia y de paz.

Comunica, Señor, al rey tu juicio, y tu justicia al que es hijo de reyes; así tu siervo saldrá en defensa de tus pobres y regirá a tu pueblo justamente. R/.
Al débil librará del poderoso y ayudará al que se encuentra sin amparo; se apiadará del desvalido y pobre y salvará la vida al desdichado. R/.
Bendito sea el Señor, Dios de Israel, el único que hace grandes cosas. Que su nombre glorioso sea bendito y la tierra se llene de su gloria. R/.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
R/. Aleluya, aleluya.

Señor nuestro, que guiaste a tu pueblo por el desierto y le diste la ley a Moisés en el Sinaí, ven a redimirnos con tu poder. R/.

EVANGELIO

Jesús nació de María, desposada con José, hijo de David.

Del santo Evangelio según san Mateo: 1,18-24

Cristo vino al mundo de la siguiente manera: Estando María, su madre, desposada con José, y antes de que vivieran juntos, sucedió que ella, por obra del Espíritu Santo, estaba esperando un hijo. José, su esposo, que era hombre justo, no queriendo ponerla en evidencia, pensó dejarla en secreto.

Mientras pensaba en estas cosas, un ángel del Señor le dijo en sueños: "José, hijo de David, no dudes en recibir en tu casa a María, tu esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados".
Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el Señor por boca del profeta Isaías: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, a quien pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros.
Cuando José despertó de aquel sueño, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y recibió a su esposa. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que el sacrificio que vamos a ofrecer en honor de tu nombre, Señor, nos haga agradables ante ti, para que merezcamos participar de la eternidad de aquel que, con su muerte, trajo remedio a nuestra mortalidad. El, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Prefacio II o IV de Adviento, MR, pp. 490-492 (486-488).

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 1, 23

Y le pondrán por nombre Emmanuel, que quiere decir: Dios-con-nosotros.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que recibamos, Señor, tu misericordia, en medio de tu templo y adelantemos así, con dignas alabanzas, las solemnidades ya próximas de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Puede utilizarse la fórmula de bendición solemne, MR, p. 603 (598).

jueves, 6 de junio de 2019

Evangelio del día 6 junio 2019


EVANGELIO DEL DÍA JUEVES
6 de Junio de 2019

Blanco Feria, o San Norberto, obispo* En Las Casas Maristas, Solemnidad de San Marcelino Champagnat, fundador** MR p. 398 (397; Lecc. II, p. 956

Otros santos: Beato Inocencio Guz, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores Conventuales y mártir.

LA UNIDAD EN EL AMOR
Hech 22, 30; 23, 6-11; Jn 17,20-26

El cierre de la oración sacerdotal de Jesús concluye con un llamado a vivir en la unidad. Una unidad nacida del reconocimiento de un Padre común que ha manifestado un amor sin distinciones por medio de su Hijo. La unidad cristiana no es contraria a la libertad interior. No se trata de cancelar la personalidad ni las particularidades de cada creyente, sino de acentuar los vínculos que nos hermanan. Las oportunidades de vivir la unidad cristiana no se agotan en las celebraciones litúrgicas donde confesamos a un único Padre y un único Señor, sino que se prolongan en la capacidad de vivir empáticamente con los demás. Ninguno de los que formamos el "nosotros" al que pertenecemos es más digno o importante que aquellos a quienes llamamos "los demás". Por más que el pensamiento binario quiera enemistarnos con los diferentes, no podemos olvidar que confesamos a un Padre común.

ANTÍFONA DE ENTRADA Heb 4, 16

Acerquémonos confiadamente al trono de la gracia, a fin de alcanzar su misericordia y su auxilio oportuno. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Que tu Espíritu, Señor, nos infunda vigorosamente aquellos dones espirituales que nos permitan comprender lo que te agrada y que, por gracia tuya, nos hagan más dóciles a tu voluntad. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Tendrás que dar testimonio de mí en Roma.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 22, 30; 23, 6-11

En aquellos días, el comandante, queriendo saber con exactitud de qué acusaban a Pablo los judíos, mandó que le quitaran las cadenas, convocó a los sumos sacerdotes y a todo el sanedrín, y llevando consigo a Pablo, lo hizo comparecer ante ellos.

Como Pablo sabía que una parte del sanedrín era de saduceos y otra de fariseos, exclamó: "Hermanos: Yo soy fariseo, hijo de fariseos, y me quieren juzgar porque espero la resurrección de los muertos".

Apenas dijo esto, se produjo un altercado entre fariseos y saduceos, que ocasionó la división de la asamblea. (Porque los saduceos niegan la otra vida, sea de ángeles o de espíritus resucitados; mientras que los fariseos admiten ambas cosas). Estalló luego una terrible gritería y algunos escribas del partido de los fariseos, se pusieron de pie y declararon enérgicamente: "Nosotros no encontramos ningún delito en este hombre. ¿Quién puede decirnos que no le ha hablado un espíritu o un ángel?".

El alboroto llegó a tal grado, que el comandante, temiendo que hicieran pedazos a Pablo, mandó traer a la guarnición para sacarlo de allí y llevárselo al cuartel. En la noche siguiente se le apareció el Señor a Pablo y le dijo: "Ten ánimo, Pablo; porque así como en Jerusalén has dado testimonio de mí, así también tendrás que darlo en Roma". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 15, 1-2a. 5.7-8.9-10.11

R/. Enséñanos, Señor, el camino de la vida. Aleluya.

Protégeme, Dios mío, pues eres mi refugio. Yo siempre he dicho que tú eres mi Señor. El Señor es la parte que me ha tocado en herencia; mi vida está en sus manos. R/.

Bendeciré al Señor, que me aconseja, hasta de noche me instruye internamente. Tengo siempre presente al Señor y con él a mi lado, jamás tropezaré. R/.

Por eso se me alegran el corazón y el alma, y mi cuerpo vivirá tranquilo, porque tú no me abandonarás a la muerte ni dejarás que sufra yo la corrupción. R/.

Enséñame el camino de la vida, sáciame de gozo en tu presencia y de alegría perpetua junto a ti. R/.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Jn 17, 21

R/. Aleluya, aleluya.

Que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti somos uno, a fin de que el mundo crea que tú me has enviado, dice el Señor. R/.

EVANGELIO

Que su unidad sea perfecta.

Del santo Evangelio según san Juan: 17, 20-26

En aquel tiempo, Jesús levantó los ojos al cielo y dijo: "Padre, no sólo te pido por mis discípulos, sino también por los que van a creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti somos uno, a fin de que sean uno en nosotros y el mundo crea que tú me has enviado.

Yo les he dado la gloria que tú mediste, para que sean uno, como nosotros somos uno. Yo en ellos y tú en mí, para que su unidad sea perfecta y así el mundo conozca que tú me has enviado y que los amas, como me amas a mí.

Padre, quiero que donde yo esté, estén también conmigo los que me has dado, para que contemplen mi gloria, la que me diste, porque me has amado desde antes de la creación del mundo.

Padre justo, el mundo no te ha conocido; pero yo si te conozco y éstos han conocido que tú me enviaste. Yo les he dado a conocer tu nombre y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que me amas esté en ellos y yo también en ellos". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Santifica, Señor, por tu piedad, estos dones y, al recibir en oblación este sacrificio espiritual, conviértenos para ti en una permanente ofrenda. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 16, 7

Yo les aseguro, dice el Señor: Les conviene que yo me vaya, porque si no me voy, el Paráclito no vendrá a ustedes. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que los misterios que hemos recibido, Señor, iluminen nuestra fe con sus enseñanzas y por su participación nos renueven, para que merezcamos alcanzar los dones de tu espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que hiciste al obispo san Norberto un admirable servidor de tu Iglesia por su oración y celo pastoral, concede que, por su intercesión, el rebaño de los fieles halle siempre pastores según tu corazón y alimento para la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo...

ANTÍFONA DE ENTRADA Mc 10, 14-15

Dejen que los niños se acerquen a mí: no se lo impidan; de los que son como ellos es el Reino de Dios. Se lo aseguro que el que no acepte el reino de Dios como un niño, no entrará en él.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Padre santo, que por medio de tu Hijo unigénito has revelado el mandamiento de la nueva ley y nos has dado a San Marcelino como ejemplo admirable del modo de vivirlo, concédenos, te rogamos, que también nosotros, siguiendo sus enseñanzas, amemos a los hermanos de corazón, y conduzcamos el mundo al conocimiento de la verdad de Cristo. Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Vean: qué dulzura, qué delicia convivir los hermanos unidos. Sal 133, 1

De los Hechos de los Apóstoles: 1, 12-14; 2, 44-47

Después de subir Jesús al cielo, los apóstoles se volvieron a Jerusalén, desde el monte que llaman de los Olivos, que dista de Jerusalén lo que se permite caminar en sábado. Llegados a casa subieron a la sala, donde se alojaban Pedro, Juan, Santiago, Andrés, Felipe, Tomás, Bartolomé y Mateo, Santiago el de Alfeo, Simón el Celotes y Judas el de Santiago. Todos ellos se dedicaban a la oración en común, junto con algunas mujeres, entre ellas, María, la Madre de Jesús, y con sus hermanos.

Los creyentes vivían todos unidos y lo tenían todo en común; vendían posesiones y bienes y lo repartían entre todos, según la necesidad de cada uno. A diario acudían al templo todos unidos, celebraban la fracción del pan en las casas y comían juntos alabando a Dios con alegría y de todo corazón; eran bien vistos por todo el pueblo y día tras día el Señor iba agregando al grupo a los que se iban salvando. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 111, 1-9

R/. Dichoso el hombre a quien tú educas, Señor.

Dichoso quien teme al Señor y ama de corazón sus mandatos. Su linaje será poderoso en la tierra, la descendencia del justo será bendita. R/.

En su casa habrá riquezas y abundancia, su caridad es constante. sin falta. En las tinieblas brilla como luz el que es justo, clemente y compasivo. R/.

Dichoso el que se apiada y presta, y administra rectamente sus asuntos. El hombre justo jamás vacilará, su recuerdo será perpetuo. R/.

No temerá las malas noticias, su corazón está firme en el Señor. Su corazón está seguro. sin temor, hasta que vea derrotados a sus enemigos. R/.

Reparte limosna a los pobres; su caridad es constante, sin falta, y alzará la frente con dignidad. R/.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Mt 5, 3

R/. Aleluya, aleluya.

Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos. R/.

EVANGELIO

Quien acoge a un niño de éstos por causa mía, me acoge a mí.

Del santo Evangelio según san Mateo: 18, 1-7.10

En aquel tiempo, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: ¿Quién es el más importante en el Reino de los cielos? Él llamó a un niño, lo puso en medio y dijo: Les digo que si no vuelven a ser como niños. no entrarán en el Reino de los cielos. El que acoge a un niño como éste en mi nombre, me acoge a mí. Pero si alguien escandaliza a uno de estos pequeños que creen en mí, más le valdría que le colgaran al cuello una piedra de molino y lo hundieran en el fondo del mar.

¡Ay del mundo a causa de los escándalos! Es inevitable que haya escándalos, pero ¡ay del hombre por quien viene ese escándalo! Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles están viendo siempre en el cielo el rostro de mi Padre celestial. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Se dice Credo

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que te sea agradable Señor, nuestra ofrenda; y concédenos que, llenos nosotros del Espíritu de tu amor, perseveremos en la enseñanza de los apóstoles, en la unión fraterna, en la fracción del pan y en la oración. Por Cristo, nuestro Señor.

Prefacio de los Santos Pastores o de los Santos Religiosos.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 19, 26-27

Jesús, al ver a su madre, y cerca al discípulo que tanto quería, dijo a su madre: "Mujer, ahí tienes a tu hijo". Luego dijo al discípulo: "Ahí tienes a tu madre". Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, que nos has alimentado con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, concédenos, a quienes celebramos las grandes obras que has llevado a cabo en tu Iglesia por medio de San Marcelino, que robustecidos con la fuerza de este sacramento, podamos siempre emprender mayores obras de apostolado. Por Cristo, nuestro Señor..


martes, 28 de mayo de 2019

Evangelio del día 28 de Mayo 2019



EVANGELIO DEL DÍA 28 DE MAYO DE 2019 

Blanco Martes VI de Pascua MR, p. 383(384) / Lecc I p. 931 

Otros santos: Germán de París, abad y obispo. Beatos: Antonio Julián Nowowiejski, obispo y mártir; Ladislao Demski, presbítero y mártir. 

LA VICTORIA DECISIVA
Hech 16, 22-34; Jn 16, 5-11 

La inminente condena de Jesús ilustra los efectos perversos que produjo la alianza entre dirigentes judíos y funcionarios romanos. El Señor Jesús siendo justo e inocente, fue sentenciado como un criminal. Quienes se aliaron para eliminarlo defendían los intereses mundanos. La gloriosa resurrección del Hijo puso de manifiesto el triunfo de Dios y la derrota del adversario. Esa esperanza se arraigó en el corazón de los testigos del resucitado. Por esta fortaleza cristina podemos comprender que Pablo y Silas mantuvieran la alegría y la confianza en Dios estando prisioneros en Filipos. Golpes, cárceles y desprestigio social no los convirtieron en víctimas resentidas. Vivieron como portadores de la reconciliación y por eso pudieron ayudar al carcelero a recibir confiadamente la salvación que trae Cristo Jesús. 

ANTÍFONA DE ENTRADA Apoc 19, 7. 6 

Alegrémonos, regocijémonos, y demos gracias, porque el Señor, nuestro Dios omnipotente, ha empezado a reinar. Aleluya. 

ORACIÓN COLECTA 

Dios omnipotente y misericordioso, concédenos poder alcanzar una verdadera participación en la resurrección de Jesucristo, tu Hijo. Él, que vive y reina contigo... 

LITURGIA DE LA PALABRA 

PRIMERA LECTURA 

Cree en el Señor Jesús y te salvarás, tú y tu familia. 

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 16, 22-34 

En aquellos días, la gente de la ciudad de Filipos se alborotó contra Pablo y Silas, y los magistrados ordenaron que los desnudaran y los azotaran. Después de azotarlos mucho, los metieron en la cárcel y le ordenaron al carcelero que los vigilara bien. Siguiendo esta orden, él los metió en el calabozo de más adentro y les aseguró los pies en el cepo.
A eso de la medianoche, Pablo y Silas estaban en oración, cantando himnos al Señor, y los otros presos los escuchaban. De pronto sobrevino un temblor tan violento, que se sacudieron los cimientos de la cárcel, las puertas se abrieron de golpe y a todos se les soltaron las cadenas.
El carcelero se despertó, y al ver las puertas de la cárcel abiertas de par en par, pensó que los presos se habían fugado y sacó su espada para matarse. Pero entonces Pablo le gritó: "No te hagas ningún daño; aquí estamos todos". El carcelero pidió una lámpara, se precipitó hacia dentro, y temblando, se arrojó a los pies de Pablo y Silas. Después los sacó de allí y les preguntó: "¿Qué debo hacer para salvarme?". Ellos le contestaron: "Cree en el Señor Jesús y te salvarás, tú y tu familia". Y les explicaron la palabra del Señor a él y a todos los de su casa.
El carcelero se los llevó aparte, y en aquella misma hora de la noche les lavó las heridas y en seguida se bautizó él con todos los suyos. Después los invitó a su casa, les preparó la mesa y celebraron una fiesta familiar por haber creído en Dios. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor. 

SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 137,1-2a. 2bcd-3. 7c-8 

R/. Señor, tu amor perdura eternamente. Aleluya. 

De todo corazón te damos gracias, Señor, porque escuchaste nuestros ruegos. Te cantaremos delante de tus ángeles, te adoraremos en tu templo. R/.
Señor, te damos gracias por tu lealtad y por tu amor; siempre que te invocamos nos oíste y nos llenaste de valor. R/.
Tu mano, Señor, nos pondrá a salvo, y así concluirás en nosotros tu obra. Señor, tu amor perdura eternamente; obra tuya soy, no me abandones. R/. 

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO cfr. Jn 16, 7. 13 
R/. Aleluya, aleluya. 

Yo les enviaré el Espíritu de la verdad, y él los irá guiando hasta la verdad plena, dice el Señor. R/. 

EVANGELIO 

Si no me voy, no vendrá a ustedes el Consolador 

Del santo Evangelio según san Juan: 16, 5-11 

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Me voy ya al que me envió y ninguno de ustedes me pregunta: ‘¿A dónde vas?'. Es que su corazón se ha llenado de tristeza porque les he dicho estas cosas. Sin embargo, es cierto lo que les digo: les conviene que me vaya; porque si no me voy, no vendrá a ustedes el Consolador; en cambio, si me voy, yo se lo enviaré.
Y cuando él venga, establecerá la culpabilidad del mundo en materia de pecado, de justicia y de juicio; de pecado, porque ellos no han creído en mí; de justicia, porque me voy al Padre y ya no me verán ustedes; de juicio, porque el príncipe de este mundo ya está condenado". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús. 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS 

Concédenos, Señor, vivir siempre llenos de gratitud por estos misterios pascuales que celebramos, para que, continuamente renovados por su acción, se conviertan para nosotros en causa de eterna felicidad. Por Jesucristo, nuestro Señor. 

Prefacio I- V de Pascua. MR, pp. 504-508 (500-504). 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr, Lo 24, 46. 26 

Era necesario que Cristo padeciera y resucitara de entre los muertos, y así entrara luego en su gloria. Aleluya. 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN 

Señor y Dios nuestro, escucha nuestras oraciones, para que la participación en los sacramentos de nuestra redención nos ayude en la vida presente y nos alcance las alegrías eternas. Por Jesucristo, nuestro Señor. 

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sábado, 30 de marzo de 2019

Evangelio del día 30 de marzo 2019


EVANGELIO DEL DIA
SABADO

30 de Marzo de 2019

Morado Sábado III de Cuaresma MR, p. 218 (236): Lecc. I, p. 754 LH, Vísperas I del domingo. Semana IV del Salterio Tomo II: pp. 1412.3 y 248: Para los fieles: pp. 722 y 178; Edición popular: pp. 289 y 433.

Otros santos: Leonardo Murialdo, presbítero y fundador; Ludovico (Luis) de Casoria, presbítero franciscano y fundador; Julio Álvarez Mendoza, presbítero y mártir.

LAS PREFERENCIAS DE DIOS
Os 6, 1-6, Lc 18, 9-14

El texto del profeta Oseas reiteradamente citado por el Señor Jesús es uno de los grandes referentes para comprender cuál es la voluntad de Dios. El Señor ama la misericordia antes que las ofrendas rituales. El culto interior es más importante que el exterior. Quien se compadece de las debilidades de sus hermanos, los auxilia de manera eficaz, en realidad está reconociendo la presencia misteriosa de Dios en los hermanos. Por eso mismo el Señor Jesús nos refiere la parábola del fariseo y el recaudador, para confirmarnos cuáles son los referentes y modelos adecuados e inadecuados delante de Dios. El fariseo es un hombre religioso, que se ufana del escrupuloso cumplimiento de las normas morales y los preceptos rituales. Es un cumplidor esmerado del deber religioso, pero no ha aprendido a tratar compasivamente a los pecadores. Quien aprenda a cumplir la voluntad de Dios, tendrá que aprender a mirar compasivamente a los pecadores, porque Dios es el compasivo por excelencia.

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 102, 2-3

Bendice, alma mía, al Señor, y no te olvides de sus beneficios, pues él perdona todas tus culpas.

ORACIÓN COLECTA

Llenos de alegría por la celebración anual de esta Cuaresma, te rogamos, Señor, que, frecuentando los sacramentos pascuales, gocemos de la plenitud de sus frutos. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Yo quiero misericordia y no sacrificios.

Del libro del profeta Oseas: 6, 1-6

Esto dice el Señor: "En su aflicción, mi pueblo me buscará y se dirán unos a otros: 'Vengan, volvámonos al Señor; él nos ha desgarrado y él nos curará; él nos ha herido y él nos vendará. En dos días nos devolverá la vida, y al tercero, nos levantará y viviremos en su presencia.
Esforcémonos por conocer al Señor; tan cierta como la aurora es su aparición y su juicio surge como la luz; bajará sobre nosotros como lluvia temprana, como lluvia de primavera que empapa la tierra'.
¿Qué voy a hacer contigo, Efraín? ¿Qué voy a hacer contigo, Judá? Su amor es nube mañanera, es rocío matinal que se evapora. Por eso los he azotado por medio de los profetas y les he dado muerte con mis palabras. Porque yo quiero misericordia y no sacrificios, conocimiento de Dios, más que holocaustos". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 50, 3-4. 18-19. 20-21ab

R/. Misericordia quiero, no sacrificios, dice el Señor.

Por tu inmensa compasión y misericordia, Señor, apiádate de mí y olvida mis ofensas. Lávame bien de todos mis delitos, y purifícame de mis pecados. R/.
Tú, Señor, no te complaces en los sacrificios y si te ofreciera un holocausto, no te agradaría. Un corazón contrito te presento, y a un corazón contrito, tú nunca lo desprecias. R/.
Señor, por tu bondad, apiádate de Sión, edifica de nuevo sus murallas. Te agradarán entonces los sacrificios justos, ofrendas y holocaustos. R/.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Sal 94, 8
R/. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

Hagámosle caso al Señor, que nos dice: "No endurezcan su corazón". R/.


EVANGELIO

El publicano regresó a su casa justificado, el fariseo no.

Del santo Evangelio según san Lucas: 18, 9-14

En aquel tiempo, Jesús dijo esta parábola sobre algunos que se tenían por justos y despreciaban a los demás: "Dos hombres subieron al templo para orar: uno era fariseo y el otro, publicano.
El fariseo, erguido, oraba así en su interior: 'Dios mío, te doy gracias porque no soy como los demás hombres: ladrones, injustos y adúlteros; tampoco soy como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todas mis ganancias'.
El publicano, en cambio, se quedó lejos y no se atrevía a levantar los ojos al cielo. Lo único que hacía era golpearse el pecho, diciendo: 'Dios mío, apiádate de mí, que soy un pecador'.
Pues bien, yo les aseguro que éste bajó a su casa justificado y aquél no; porque todo el que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor Dios, de cuya gracia nos viene que podamos, contritos de corazón, acercarnos a tus sacramentos, concédenos que, al celebrarlos dignamente, podamos rendirte una alabanza perfecta. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Cuaresma, MR, pp. 497-501 (493-498).

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Lc 18, 13

El publicano, en cambio, se quedó lejos, se golpeaba el pecho y decía: Dios mío, apiádate de mí, que soy un pecador.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Concédenos, Dios misericordioso, tributar digno homenaje a estos santos misterios, con los que sin cesar nos alimentas, y recibirlos siempre con espíritu de fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO

Opcional

Despliega, Señor, sobre tus fieles el auxilio de tu mano poderosa, para que podamos buscarte de todo corazón y merezcamos recibir lo que dignamente te pedimos. Por Jesucristo, nuestro Señor.


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