Mostrando las entradas con la etiqueta política. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta política. Mostrar todas las entradas

miércoles, 9 de junio de 2021

El extraño "catolicismo" de Joe Biden y el debate sobre la comunión a políticos pro-aborto.




Desde su llegada a la Casa Blanca, Joe Biden ha reafirmado su posición de campeón del aborto, que ha venido manteniendo durante gran parte de su carrera política. Una de sus primeras decisiones como presidente fue la rescisión de la denominada Política de la Ciudad de México, una normativa incoada durante la presidencia de Ronald Reagan, que prohíbe destinar dinero público a ONG’s que perpetran abortos o que abogan por la legalización y expansión del acceso al mismo. Con posterioridad, Biden retiró a su país del Consenso de Ginebra de 2020, que se rubricó por el gobierno de Donald Trump junto con 33 países más, y que tenía por objetivo impedir la promoción del aborto a nivel mundial.

Podrían pensar que esta posición es perfectamente esperable dado que Biden forma parte del cada día más abortista Partido Demócrata. Y es cierto. Pero lo que verdaderamente diferencia a Biden de sus predecesores demócratas en el cargo es cómo aúna ese entusiasmo a favor del aborto con un exhibicionismo público de su supuesta fe católica. La cuestión no es baladí, Biden es el segundo presidente católico de la historia de EEUU después de JFK, y siempre ha buscado que los medios de comunicación retraten su condición de católico practicante, fotografiándole asistiendo a la eucaristía, rezando, etc.

Los que rechazan las enseñanzas de la Iglesia acerca de la santidad de la vida humana y no buscan vivir de acuerdo con esas enseñanzas no deberían recibir la Eucaristía

La incoherencia palmaria de Biden ha reabierto entre los obispos estadounidenses el clásico debate acerca de si debe permitirse la comunión de los políticos católicos que apoyen el aborto. Así, la Conferencia Episcopal de EEUU debatirá la cuestión en su próximo encuentro en este mes de junio.

La iniciativa ha corrido a cargo del arzobispo de Los Ángeles y presidente de la Conferencia Episcopal de EEUU, José Horacio Gómez, y del arzobispo de San Francisco, Salvatore Cordileone. Este último, en una carta pastoral del pasado mes de mayo, recordó que “aquellos que rechazan las enseñanzas de la Iglesia acerca de la santidad de la vida humana y no buscan vivir de acuerdo con esas enseñanzas, no deberían recibir la eucaristía”. Por el lado contrario, el sector progresista se encuentra dirigido por los arzobispos de Chicago y Washington, Blase Cupich y Wilton Daniel Gregory, y por el obispo de San Diego, Robert McElroy. Este último ha llegado a acusar a los prelados fieles a la doctrina católica señalando que “la Eucaristía está siendo desplegada como herramienta de guerra política”. Es curioso que estos progresistas prelados acusen de politización a sus compañeros fieles a la ortodoxia, cuando fue precisamente el cardenal Gregory, de Washington, el primer cardenal afroamericano de la historia de la Iglesia católica de EEUU, quien durante toda la presidencia de Trump se manifestó como un acérrimo antitrumpista y profirió todo tipo de descalificaciones contra un presidente que fue el mayor defensor de los valores cristianos que ha existido en la Casa Blanca en la historia reciente. Sin embargo, ahora celebra que Biden comulgue, ¡Viva la coherencia, monseñor!

La actitud del Vaticano no ayuda a los obispos norteamericanos que se han atrevido a enfrentarse al todopoderoso Biden

La Santa Sede ha mostrado una posición de poca claridad acerca del debate. El pasado día 7 de mayo, el Cardenal Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el jesuita español Luis Francisco Ladaria Ferrer, S.J., dirigió una carta al arzobispo José Horacio Gómez, proponente del debate “urgiendo a los obispos estadounidenses a que debatieran prudentemente y minimizaran las divisiones antes de proceder con cualquier acción relativa a la eucaristía y la comunión”.

La insulsa carta de la máxima autoridad doctrinal de la Santa Sede no parece augurar que el Vaticano vaya a echar un capote a los obispos estadounidenses defensores de la doctrina católica.

Pero no solo en el ámbito eucarístico está causando estupor la incoherencia de Biden, también en el académico. La Universidad de Notre Dame, una de las facultades católicas más relevantes de EEUU, pero no precisamente caracterizada por su defensa de la ortodoxia católica, ha mantenido la tradición de invitar a los presidentes estadounidenses a los actos de inauguración del curso académico, aunque los mismos defendieran posiciones abiertamente contrarias a los valores no negociables. Ya en 2009, Notre Dame generó escándalo entre los católicos estadounidenses al honrar al presidente Barack Obama, a pesar de su entusiasta promoción del sectarismo progresista. Sin embargo, la invitación de Notre Dame al ahora presidente Biden se ha encontrado con una oposición inesperada, que ha sido la de los propios alumnos de la universidad.


Los estudiantes de Notre Dame setencian: “Biden rechaza las enseñanzas de la Iglesia con respecto al aborto, el matrimonio, el sexo y el género”

Así, más de 4.400 dirigieron una carta al presidente del centro universitario, John Jenkins, exigiéndole que no invitara a Biden al acto de inauguración porque en palabras de los estudiantes “Biden rechaza las enseñanzas de la Iglesia con respecto al aborto, el matrimonio, el sexo y el género”. Aunque Biden había declinado la invitación alegando supuestos problemas de agenda, sorprende cómo han sido los propios estudiantes católicos de la universidad los que han tenido que recordar a las progresistas autoridades académicas de Notre Dame, el sentido de la coherencia en la vida de fe.

Envalentonado por la división y el apoyo implícito de los obispos progresistas, Biden se permite incluso provocar a la Santa Sede, exhibiendo la bandera LGTBI en su Embajada en el Vaticano. Veremos cuál será la respuesta de Roma ante este nuevo desafío… si es que la hay.

miércoles, 20 de enero de 2021

Este es el mensaje que el papa Francisco envió a Biden por su toma de posesión como presidente de Estados Unidos.


The Honorable Joseph R. Biden

President of the United States of America
The White House
Washington, DC

Con motivo de su toma de posesión como el cuadragésimo sexto presidente de los Estados Unidos de América, le expreso mis cordiales buenos deseos y la seguridad de mis oraciones de que el Dios Todopoderoso le otorgará sabiduría y fortaleza en el ejercicio de su alto cargo. Bajo su liderazgo, que el pueblo estadounidense continúe sacando fuerzas de los elevados valores políticos, éticos y religiosos que han inspirado a la nación desde su fundación. En un momento en el que las graves crisis que enfrenta nuestra familia humana exigen respuestas unidas y con visión de futuro, oro para que sus decisiones estén guiadas por la preocupación por construir una sociedad marcada por la justicia y la libertad auténticas, junto con el respeto infalible de los derechos y la dignidad de todas las personas, especialmente los pobres, los vulnerables y los que no tienen voz. Asimismo, le pido a Dios, la fuente de toda sabiduría y verdad, que guíe sus esfuerzos para fomentar el entendimiento, la reconciliación y la paz dentro de los Estados Unidos y entre las naciones del mundo a fin de promover el bien común universal. Con estos sentimientos, de buena gana invoco sobre usted, su familia y el amado pueblo estadounidense una abundancia de bendiciones.

FRANCISCUS PP.

lunes, 6 de julio de 2020

El Papa pide rezar por los gobernantes en lugar de insultarlos


En la primera Misa concelebrada con los cardenales después del confinamiento, el Papa ha invitado a sustituir los insultos y las quejas contra los políticos por «una profecía verdadera», hecha de «testimonios de que el Evangelio es posible».

El Papa Francisco ha exhortado este lunes a los cristianos a rezar por los gobernantes, incluso si no nos gustan o no piensan igual que nosotros, durante la homilía en la Misa por la festividad de san Pedro y san Pablo. Ha sido la primera Eucaristía concelebrada con los cardenales desde el período de cierre debido a la pandemia del coronavirus.


«¿Rezamos unos por otros?”. ¿Qué pasaría si rezáramos más y murmuráramos menos, con la lengua un poco más contenida?», se cuestionó el Papa en su homilia.

«San Pablo exhortó a los cristianos a orar por todos y, en primer lugar, por los que gobiernan. Es una tarea que el Señor nos confía. ¿Lo estamos haciendo? ¿O hablamos, insultamos y se acabó? Dios espera que cuando oremos también recordemos a aquellos que no piensan como nosotros, a los que nos han dado con la puerta en las narices, a los que nos cuesta perdonar», expresó Francisco en la basílica de San Pedro.


«...los epítetos son muchos; no los mencionaré, porque este no es el momento ni el lugar para para indicar los calificativos que se oyen contra los gobernantes. Que los juzgue Dios, nosotros recemos por los gobernantes: necesitan oraciones», mencionó con cierta tristeza el Papa al hablar de todo lo que escucha decir a los cristianos sobre los gobernantes.

Con aire de decepción, ha lamentado que «estamos tan acostumbrados a insultar a los responsables...». Una actitud que contrasta con los primeros cristianos, que «en situaciones dramáticas» como las persecuciones «no se quejaban». En vez de culpar a los demás, «oraban. ¿Qué pasaría si rezáramos más y murmuráramos menos?», se ha preguntado.

Quejas no, «necesitamos la profecía»

«Es inútil e incluso molesto que los cristianos pierdan el tiempo quejándose del mundo, de la sociedad, de lo que está mal. Las quejas no cambian nada», ha recordado el Santo Padre.

En cambio, hoy sí «necesitamos la profecía, una profecía verdadera: no de discursos vacíos que prometen lo imposible, sino de testimonios de que el Evangelio es posible». No necesariamente mediante «manifestaciones milagrosas», sino con vidas que «manifiesten el milagro del amor de Dios; no el poder, sino la coherencia... No necesitamos ser ricos, sino amar a los pobres». En este sentido, ha recordado la entrega de los apóstoles Pedro y Pablo.

En esta celebración, el Pontífice ha bendecido también, como es costumbre, los palios que se impondrán a los arzobispos nombrados en todo el mundo durante el próximo año. Según la tradición, han sido elaborados con la lana de dos corderos, bendecidos en la festividad de santa Inés, el 21 de enero.

BÚSQUEDA POR TEMA

DONACIONES

Notas recomendadas